El tiempo que pasamos frente al celular, ¿Afecta a nuestros hijos e hijas?

El tiempo que pasamos frente al celular, ¿Afecta a nuestros hijos e hijas?

El uso frecuente de la tecnología por parte de las madres y los padres se encuentra asociado a conductas problemáticas en sus hijos e hijas, reporta un nuevo estudio de la Universidad Estatal de Illinois y la Universidad de Michigan, el cual fue realizado con más de 300 madres y padres con niños y niñas entre 1 y 5 años.

Las madres y los padres encuestados que reportaron tener un uso excesivo de sus aparatos electrónicos, también se distraen al intentar jugar con sus hijos e hijas. En el estudio previamente mencionado, se observaron diferencias entre madres y padres, donde aquellas madres que aceptaban tener una interferencia tecnológica entre ellas y sus hijos e hijas (ahora este fenómeno es llamado “tecnoferencia”), reportaron más conductas problema en sus hijos e hijas, tales como hiperactividad o frustración. Por otro lado, la misma correlación no se vio entre los padres y sus hijos o hijas, aunque esto se puede deber a que los padres de esta muestra pasaban menos tiempo en total con sus hijos e hijas que las madres, disminuyendo el posible impacto del uso de aparatos móviles.

Este estudio es el primero en demostrar una asociación importante entre las percepciones de las madres y los padres frente al uso de tecnología digital, la interferencia de la tecnología o “tecnoferencia” en la interacción con los niños y las niñas, y las conductas problema que se observan en los mismos.

Los hallazgos de esta investigación subrayan que los padres, las madres y los cuidadores de los niños y las niñas deben de medir la cantidad de tiempo que pasan frente al celular, la tableta o la computadora cuando están en la presencia de niñas y niños en la primera infancia, especialmente si notan que comienzan a sustituir momentos de interacción cara a cara, por tiempo frente a alguna de las múltiples pantallas presentes en nuestras vidas.

McDaniel BT & Radesky JS (2017), Technoference: Parent Distraction with Technology and Associations with Child Behavior Problems, Child Development
Consulta el resumen del artículo aquí: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28493400

La Enciclopedia sobre el desarrollo de la Primera Infancia

La Enciclopedia sobre el desarrollo de la Primera Infancia

La EECD, los textos de los mejores expertos internacionales   

Por Francisco Quiazua, Enciclopeida sobre el Desarrollo de la Primera Infancia 

La Enciclopedia sobre el desarrollo de la Primera Infancia es producida por el Centro de excelencia para el desarrollo de la Primera Infancia – CEDPI (en francés, CEDJE) y la Red Estratégica de Conocimientos sobre el Desarrollo de la Primera Infancia – REC-DPI (en francés, RSC-DJE), con sede en la Universidad de Montreal y la Universidad de Laval (Quebec, Canadá), respectivamente.  

Estas dos organizaciones se han dotado con el paso de los años de una impresionante red internacional de expertos que recopilan, sintetizan y comentan, en sus esferas de especialización, los conocimientos científicos más recientes sobre el desarrollo de los niños y niñas pequeños/as, desde su concepción hasta el final de los 5 años de edad.  

Estos conocimientos abarcan el desarrollo y las mejores intervenciones o prácticas a nivel internacional, para ser adaptadas a cada realidad social o a cada comunidad.  

La Enciclopedia se dirige a: los cuidadores, planificadores de servicios, a los creadores de políticas públicas y a madres y padres. 

La mayoría de los temas abordados son elaborados con tres perspectivas: el desarrollo, los servicios y las políticas; los textos escritos por expertos son revisados por investigadores de renombre internacional.  

La Enciclopedia cuenta con 3 niveles de lenguaje que tienen como objetivo difundir el conocimiento y las practicas científicas: 

  1. Los textos de los mejores expertos internacionales que escriben para la Enciclopedia, constituyen el primer nivel de lenguaje y va dirigido a los expertos y especialistas en el tema del desarrollo de la primera infancia.
  2. La “Síntesis” de los textos de los expertos es el segundo nivel de lenguaje, dirigida en un lenguaje más familiar a las personas que trabajan en el terreno con la primera infancia, así como a las personas que asesoran a los tomadores de decisiones y a las personas creadoras de políticas públicas.
  3. Finalmente, las hojas informativas (“La atención en…”) es una herramienta para madres y padres con preguntas claves y respuestas sencillas y en lenguaje accesible basados en los conocimientos y prácticas de la Enciclopedia.  

La Enciclopedia presenta también una hoja complementaria que ofrece una perspectiva particular en ciertos entornos o regiones: “los comentarios del entorno” e igualmente otra sección de gran valor y que se trabaja en torno a varios temas, en colaboración con UNICEF América Latina; se trata de la sección “Recursos”. Ver ejemplo de todo ello en el tema: Papá – Paternidad  

La Enciclopedia sobre el desarrollo de la primera infancia, es una herramienta exhaustiva, de referencia, fiable y fácil de utilizar, un recurso único en el mundo por sus características, de acceso libre y abierto, dedicada a promover la accesibilidad y la difusión de los mejores conocimientos y prácticas sobre el desarrollo de la primera infancia. 

Es de destacar que una gran parte del trabajo de traducción de la versión en español de la Enciclopedia, se ha logrado gracias al definitivo trabajo y apoyo de la Junta Nacional de Jardines Infantiles, el Gobierno de Chile, en sinergia con UNICEF América Latina y el equipo de la Enciclopedia.

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

Habla con tus hijos e hijas…y deja que hablen!

Habla con tus hijos e hijas…y deja que hablen!

Tips para madres y padres de familia para estimular el lenguaje de sus hijos e hijas 

 Texto y fotografía por Diana Leyva, Davidson College
 

Mi investigación actual se enfoca en el rol de la familia en el desarrollo de las habilidades del lenguaje y la lecto-escritura de los niños y niñas latinoamericanos. Después de muchos años de hacer investigación en esta área y de diseñar programas para fomentar el lenguaje y la lectoescritura en los niños y niñas, hay dos consejos que puedo dar a los padres de familia:  

  1.  Habla con tus hijos e hijas.  

  2. Deja que tus hijos e hijas hablen!  

Hablar con los hijos e hijas parece fácil, pero toma tiempo y experiencia, sobre todo cuando son pequeños. Todos hemos tenido la experiencia de preguntarle a un niño o a una niña “¿cómo te fue en la escuela?’ y recibir una respuesta bastante escueta como “bien”, “no sé” o “no me acuerdo”.  

 

Aquí hay tres cosas que puedes hacer para “enganchar” a tu hijo/a en la conversación:  

 

  • Tip # 1: Haz muchas preguntas abiertas

    (“¿Qué hiciste?”, “¿Quién estaba?”, “¿Cómo te sentiste?”)

    y haz menos preguntas cerradas

    ( “¿Te fue bien?”, “¿Te gustó?”)

Mientras que las preguntas abiertas le dan la oportunidad a los niños y a las niñas de pensar y construir su propia respuesta, las preguntas cerradas no brindan mucho espacio a los niños y niñas para desarrollar su pensamiento y su lenguaje porque vienen con la respuesta incluida; todo lo que tiene que hacer el niño o la niña es decir “sí’ o “no”.  

 

  • Tip # 2: Habla sobre algo que le interese a tu hijo o hija  

Esto es quizás lo más difícil de hacer. Como padres, madres y adultos, tenemos un objetivo al conversar con los niños y las niñas, tenemos nuestra agenda sobre lo que queremos hablar. Sin embargo, el niño o la niña va a hablar más y va a estar mucho más motivado o motivada a conversar si habla de algo que le interesa. Por eso es bueno escuchar al niño o niña y hacer preguntas a partir de los temas que él o ella propone, en vez de imponer los temas que al adulto le interesan.  

 

  • Tip #3: Habla sobre cosas que sucedieron en el pasado

(“¿Qué hiciste el fin de semana pasado con tu abuela?” “¿Qué hicimos el verano pasado?”)

y sobre cosas que sucederán en el futuro

(“¿Qué quieres hacer para tu fiesta de cumpleaños el próximo año?” “¿Qué puedes hacer la próxima vez si tu hermano toma tu juguete favorito?”).

Estas son las conversaciones que más ayudan a los niños y niñas a desarrollar sus capacidades de pensamiento y de lenguaje.  Cuando los niños y las niñas hablan sobre cosas que no están presentes (cosas que ya pasaron o aquellas que no han pasado), usan un razonamiento más avanzado y un lenguaje más abstracto. De hecho, las investigaciones sugieren que los niños y niñas que hablan más con sus madres y padres sobre eventos pasados o futuros les va mejor en la escuela, porque tienen un vocabulario y comprensión de lectura más avanzados.   

 

Diana Leyva, Ph.D., es catedrática en Psicología del Desarrollo en Davidson College. Su investigación se enfoca en el desarrollo del lenguaje, habilidades numéricas, de escritura y socioemocionales en poblaciones minoritarias en Estados Unidos y Latinoamérica. Su correo es dileyva@davidson.edu.

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

La importancia en la actualidad de las Prácticas de Crianza Saludables 

La importancia en la actualidad de las Prácticas de Crianza Saludables 

La importancia de asesorar a los padres sobre las prácticas de crianza saludables y los efectos en el desarrollo del niño y la niña durante la primera infancia

Texto por Guillermo Méndez Patiño, IMSS Prospera 

Fotografía de IMSS Prospera

 

Iniciemos con la descripción de una de esas escenas peculiares entre padres e hijos que comúnmente puede encontrarse en cualquier sitio: una madre de familia caminando junto a su hijo de aproximadamente 5 años, caminaba no más de 5 pasos delante de ella, ante esto la madre gritó no camines tan rápidoel niño al entender claramente la indicación, disminuyó el paso, nuevamente la madre volvió a gritar Tampoco camines tan despacio , el niño intentando ahora comprender volvió a escuchar “camina normal; ante momentos como este surgen varias interrogantes, ¿Qué es caminar normal? Y

¿Cuál es esa osadía de los padres de tener “hijos normales”?  

Una de las principales preguntas que los padres deben hacerse es saber si los niños y las niñas que están bajo su cuidado están creciendo en condiciones para que tengan un desarrollo saludable y si están favoreciéndolos emocionalmente.

Es importante se logre entender que el éxito en el desarrollo de las y los niños depende en gran medida del vínculo o lazo afectivo que estos generan con los adultos que los cuidan y con su entorno; es aquí donde recae la importancia de apoyar a los adultos en esta labor tan fundamental.  

Generalmente podemos encontrar algunas familias que buscan tener “un niño o niña robot”,  que cumpla todas las expectativas que se ha planteado para él o ella, ejemplos claros: que sea obediente, respetuosa, tranquilo, dedicada al estudio, comprensivo y muchos adjetivos más que describen parte de lo que un niño o una niña regularmente puede o no ser, pero en edades avanzadas y en otro grupo de familias la parte opuesta: niños y niñas no mirados, no vinculadas y carentes de relaciones afectivas cálidas, que pronto se reflejará en bebes y niños o niñas menos felices y poco saludables.

Entendamos que no hay dificultad del comportamiento que un niño o niña genere por sí solo, siempre, forzosamente, influye el contexto en el que se ha venido desarrollando.  

En las últimas décadas el conocimiento científico ha resaltado la importancia de las necesidades que debe cubrir la crianza infantil, reconocida por la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989, como Derechos de la Infancia. Estos derechos asumen que la función familiar en la atención infantil es lograr que el niño o la niña crezca en el seno de la familia, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión.

¿A quién le corresponde la crianza de las niñas y los niños 

El asunto de la crianza debe ser de interés social y de salud pública, para que existan acciones dirigidas a todos los padres, madres y cuidadores primarios, que promuevan una cultura de modificación en los patrones de cuidado y crianza que lo ameriten, respetando su etnia, género y su condición social, indudablemente sin dejar de reconocer a las niñas y niños como sujetos de derecho y que los garantes de los mismos cumplan con sus obligaciones y responsabilidades.  

Ante esto –¿Qué podemos hacer?-,  ¿Qué tipo de padres debemos formar?-, – ¿Quién es un buen padre o una buena madre?–  ¿Qué pueden hacer los padres y las madres para ayudar a su hijo?-, -¿a quién le corresponde asesorarlos?  

Primeramente, comprendamos que todas las niñas y niños si bien comparten características similares, son únicos y cada uno de ellos tendrá su manera muy particular de expresarse e irse formando, para ser felices y sanos, los niños y niñas no precisan padres o madres perfectos, sino adultos que los quieran, los cuiden y sean capaces de cubrir sus necesidades cuando sea necesario, transmitirles amor con calidez y a la vez seguridad por medio de la firmeza. Aceptar que ser padres tiene luces y sombras, pero sentir que el esfuerzo vale la pena; entenderlo, aceptarlo y valorarlo, aún con sus imperfecciones.  

Dejarse asesorar, acercarse a las y los expertos en el tema, conocer lo que la literatura actual ofrece, es de vital importancia para saber en dónde recae la importancia de conocer las prácticas de crianza saludables y así garantizar el entorno adecuado para la crianza de las niñas y los niños.  

En IMSS-PROSPERA trabajamos arduamente para lograr en el componente de asesoría a padres, proveer al adulto responsable del cuidado de un(a) menor de 5 años, de las bases necesarias para ejercer este derecho fundamental de una vida en familia plena y favorecedora del desarrollo. Solamente sumando esfuerzos, concientizando e involucrándonos en las prácticas de crianza actuales, podemos apostar por un cambio en la forma de iniciar a las niñas y niños a la vida adulta.

Conoce más sobre los esfuerzos de IMSS PROSPERA aquí.

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.