El Estado de la Paternidad en América Latina y el Caribe: Resumen Ejecutivo

El Estado de la Paternidad en América Latina y el Caribe: Resumen Ejecutivo

Este informe recopila y analiza lo que se sabe y -aquello que necesita con más profundidad- acerca de la participación de los hombres en ciertos temas que intersectan directamente con la paternidad, como por ejemplo: las taredas de cuidado y crianza de los hijos e hijas; el desarrollo infantile, la salud sexual y reproductive; la salud maternal, neonatal e infantile; la violencia contra las mujeres, las niñas y niños y su prevención.

 

Consulta el Resumen Ejecutivo del Estado de la Paternidad en América Latina aquí.

La Enciclopedia sobre el desarrollo de la Primera Infancia

La Enciclopedia sobre el desarrollo de la Primera Infancia

La EECD, los textos de los mejores expertos internacionales   

Por Francisco Quiazua, Enciclopeida sobre el Desarrollo de la Primera Infancia 

La Enciclopedia sobre el desarrollo de la Primera Infancia es producida por el Centro de excelencia para el desarrollo de la Primera Infancia – CEDPI (en francés, CEDJE) y la Red Estratégica de Conocimientos sobre el Desarrollo de la Primera Infancia – REC-DPI (en francés, RSC-DJE), con sede en la Universidad de Montreal y la Universidad de Laval (Quebec, Canadá), respectivamente.  

Estas dos organizaciones se han dotado con el paso de los años de una impresionante red internacional de expertos que recopilan, sintetizan y comentan, en sus esferas de especialización, los conocimientos científicos más recientes sobre el desarrollo de los niños y niñas pequeños/as, desde su concepción hasta el final de los 5 años de edad.  

Estos conocimientos abarcan el desarrollo y las mejores intervenciones o prácticas a nivel internacional, para ser adaptadas a cada realidad social o a cada comunidad.  

La Enciclopedia se dirige a: los cuidadores, planificadores de servicios, a los creadores de políticas públicas y a madres y padres. 

La mayoría de los temas abordados son elaborados con tres perspectivas: el desarrollo, los servicios y las políticas; los textos escritos por expertos son revisados por investigadores de renombre internacional.  

La Enciclopedia cuenta con 3 niveles de lenguaje que tienen como objetivo difundir el conocimiento y las practicas científicas: 

  1. Los textos de los mejores expertos internacionales que escriben para la Enciclopedia, constituyen el primer nivel de lenguaje y va dirigido a los expertos y especialistas en el tema del desarrollo de la primera infancia.
  2. La “Síntesis” de los textos de los expertos es el segundo nivel de lenguaje, dirigida en un lenguaje más familiar a las personas que trabajan en el terreno con la primera infancia, así como a las personas que asesoran a los tomadores de decisiones y a las personas creadoras de políticas públicas.
  3. Finalmente, las hojas informativas (“La atención en…”) es una herramienta para madres y padres con preguntas claves y respuestas sencillas y en lenguaje accesible basados en los conocimientos y prácticas de la Enciclopedia.  

La Enciclopedia presenta también una hoja complementaria que ofrece una perspectiva particular en ciertos entornos o regiones: “los comentarios del entorno” e igualmente otra sección de gran valor y que se trabaja en torno a varios temas, en colaboración con UNICEF América Latina; se trata de la sección “Recursos”. Ver ejemplo de todo ello en el tema: Papá – Paternidad  

La Enciclopedia sobre el desarrollo de la primera infancia, es una herramienta exhaustiva, de referencia, fiable y fácil de utilizar, un recurso único en el mundo por sus características, de acceso libre y abierto, dedicada a promover la accesibilidad y la difusión de los mejores conocimientos y prácticas sobre el desarrollo de la primera infancia. 

Es de destacar que una gran parte del trabajo de traducción de la versión en español de la Enciclopedia, se ha logrado gracias al definitivo trabajo y apoyo de la Junta Nacional de Jardines Infantiles, el Gobierno de Chile, en sinergia con UNICEF América Latina y el equipo de la Enciclopedia.

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

Los vestidos de color rosa y la identidad de género en preescolar

Los vestidos de color rosa y la identidad de género en preescolar

¿Por qué a algunas niñas les gusta vestirse de rosa? 

Por Diane Ruble, Leah Lurye & Kristina Zosuls
 

En la cultura contemporánea estadounidense y en una buena parte del occidente, el color rosa simboliza lo femenino y la feminidad. Sin embargo,

¿Por qué será que, a cierta edad, hay niñas que se rehusan a usar cualquier ropa menos rosa 

Cuando nace una niña, muy a menudo se le envuelve en una cobija rosa y se le viste con ropa de este color. Lo que más nos llama la atención de este tema es que, cuando los niños y las niñas tienen entre 3 y 4 años de edad, ellos y ellas suelen tener un apego muy rígido al color o tipo de vestimenta que eligen. Como investigadores en el tema del género dentro de la psicología del desarrollo, hemos observado una gran cantidad de niñas que pasan por una etapa, en la cual no quieren ni salir de casa si no se les pone un vestido, el cual suele ser color rosa con adornos. La intensidad con la que muchas niñas parecen desear esto, y su expresión tan extrema en niñas pequeñas, han generado nuestra motivación en estudiar el tema.

Al entrevistar a la joven madre de una niña de 3 años, ésta comenta que el único momento en el cual su hija podía vestir de un color que no fuera rosa cuando se le mostraba que toda su ropa rosa estaba sucia o en la lavadora.

¿Cuál será el motivo detrás del fenómeno donde muchas niñas de 3 a 4 años insisten en usar vestidos color rosa?

Una explicación es que las normas culturales apoyan una distinción de colores para cada género, donde las niñas que usan vestidos rosas con adornos suelen recibir cumplidos. Sin embargo, creemos que la razón detrás de este fenómeno no es únicamente debido a la socialización. Aún las madres y los padres que buscan criar a sus hijos e hijas de manera igualitaria en temas de género, suelen estar asombrados por que a veces sus hijas quieren usar vestidos rosas a toda costa. Al mismo tiempo, las mismas madres y padres que tienen actitudes más tradicionales hacia el género, se sorprenden de lo extremo que puede parecer la aparente necesidad de sus hijos e hijas de vestir de una cierta manera. Igualmente, hay niñas que insisten en usar vestidos rosas en las situaciones menos cómodas, como para pasear en el campo o montar a caballo. Aquí, los padres suelen resolver el berrinche poniéndoles a sus hijas mallones o pantalones debajo de su vestido. No obstante, la insistencia de portar vestidos rosas no viene sin sus conflictos, ya que puede incitar discusiones familiares. Algunos investigadores consideran que el fenómeno del vestido rosa puede tener una base biológica, relacionado con la preparación de roles de género en la edad adulta.  

Investigadores argumentan que la preferencia que suelen tener las niñas hacia el color rosa es evolutiva, donde el sexo femenino desarrolló un sistema visual especial para discriminar ondas de luz rojas (Alexander, 2003). Parece interesante la propuesta, sin embargo su relevancia debe ser evaluada de acuerdo al contexto histórico y cultural. Por ejemplo, el azul y el rosa no siempre han sido colores típicos de los niños y las niñas respectivamente. Antes de los 1920´s en Estados Unidos, se les vestía a los niños y las niñas de blanco, sugiriendo que el uso del color de la vestimenta no marcaba la diferencia entre los niños y las niñas en ese entonces (Chiu et al., 2006; Paoletti, 1997). Posteriormente, un artículo publicado en 1918 muestra que el rosa, siendo un color más fuerte, era más apto para niños, mientras que el azul, un color delicado era lo mejor para las niñas (Paoletti, 1997). Algunas explicaciones biológicas pueden ayudar a entender por qué las niñas se suelen obsesionar con el rosa y no con otro color, como se menciona anteriormente. Sin embargo, no se ha logrado explicar por qué las niñas de cierta edad pueden dedicar tanto tiempo y energía a vestirse de un color o de una manera, sea cual sea.

Como se puede ver, el fenómeno del uso de vestidos rosas no puede atribuirse únicamente a la socialización ni a factores biológicos, sino se debe a múltiples factores. Existe una interpretación diferente para explicar estos aspectos del desarrollo de género, realizada por Martin Ruble (2004). La aproximación cognitiva o de “auto-socialización”, está basada en la idea de que los niños y las niñas construyen su propia interpretación del género de manera activa, a partir de su contexto y sus señales sociales. Es decir, una vez que un niño o niña reconoce que existen dos géneros y que él o ella forma parte de uno, toda información relevante a su género y a lo que distingue a niños de niñas se vuelve sumamente importante para él o ella. Con esta información, van aprendiendo las reglas que se asocian con el desarrollo de su identidad. ¿Cómo sabemos esto? Investigaciones realizadas con niños y niñas muestran que ellos y ellas van comprendiendo las categorías de género alrededor de los dos años de edad, que es cuando comienzan a jugar juegos típicos de su género y cuando logran expresar sus preferencias de color y ropa de manera verbal (Zosuls, Ruble et al 2007).

Para comprender a fondo la perspectiva de la auto-socialización, debemos entender tres

Habla con tus hijos e hijas…y deja que hablen!

Habla con tus hijos e hijas…y deja que hablen!

Tips para madres y padres de familia para estimular el lenguaje de sus hijos e hijas 

 Texto y fotografía por Diana Leyva, Davidson College
 

Mi investigación actual se enfoca en el rol de la familia en el desarrollo de las habilidades del lenguaje y la lecto-escritura de los niños y niñas latinoamericanos. Después de muchos años de hacer investigación en esta área y de diseñar programas para fomentar el lenguaje y la lectoescritura en los niños y niñas, hay dos consejos que puedo dar a los padres de familia:  

  1.  Habla con tus hijos e hijas.  

  2. Deja que tus hijos e hijas hablen!  

Hablar con los hijos e hijas parece fácil, pero toma tiempo y experiencia, sobre todo cuando son pequeños. Todos hemos tenido la experiencia de preguntarle a un niño o a una niña “¿cómo te fue en la escuela?’ y recibir una respuesta bastante escueta como “bien”, “no sé” o “no me acuerdo”.  

 

Aquí hay tres cosas que puedes hacer para “enganchar” a tu hijo/a en la conversación:  

 

  • Tip # 1: Haz muchas preguntas abiertas

    (“¿Qué hiciste?”, “¿Quién estaba?”, “¿Cómo te sentiste?”)

    y haz menos preguntas cerradas

    ( “¿Te fue bien?”, “¿Te gustó?”)

Mientras que las preguntas abiertas le dan la oportunidad a los niños y a las niñas de pensar y construir su propia respuesta, las preguntas cerradas no brindan mucho espacio a los niños y niñas para desarrollar su pensamiento y su lenguaje porque vienen con la respuesta incluida; todo lo que tiene que hacer el niño o la niña es decir “sí’ o “no”.  

 

  • Tip # 2: Habla sobre algo que le interese a tu hijo o hija  

Esto es quizás lo más difícil de hacer. Como padres, madres y adultos, tenemos un objetivo al conversar con los niños y las niñas, tenemos nuestra agenda sobre lo que queremos hablar. Sin embargo, el niño o la niña va a hablar más y va a estar mucho más motivado o motivada a conversar si habla de algo que le interesa. Por eso es bueno escuchar al niño o niña y hacer preguntas a partir de los temas que él o ella propone, en vez de imponer los temas que al adulto le interesan.  

 

  • Tip #3: Habla sobre cosas que sucedieron en el pasado

(“¿Qué hiciste el fin de semana pasado con tu abuela?” “¿Qué hicimos el verano pasado?”)

y sobre cosas que sucederán en el futuro

(“¿Qué quieres hacer para tu fiesta de cumpleaños el próximo año?” “¿Qué puedes hacer la próxima vez si tu hermano toma tu juguete favorito?”).

Estas son las conversaciones que más ayudan a los niños y niñas a desarrollar sus capacidades de pensamiento y de lenguaje.  Cuando los niños y las niñas hablan sobre cosas que no están presentes (cosas que ya pasaron o aquellas que no han pasado), usan un razonamiento más avanzado y un lenguaje más abstracto. De hecho, las investigaciones sugieren que los niños y niñas que hablan más con sus madres y padres sobre eventos pasados o futuros les va mejor en la escuela, porque tienen un vocabulario y comprensión de lectura más avanzados.   

 

Diana Leyva, Ph.D., es catedrática en Psicología del Desarrollo en Davidson College. Su investigación se enfoca en el desarrollo del lenguaje, habilidades numéricas, de escritura y socioemocionales en poblaciones minoritarias en Estados Unidos y Latinoamérica. Su correo es dileyva@davidson.edu.

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

La importancia en la actualidad de las Prácticas de Crianza Saludables 

La importancia en la actualidad de las Prácticas de Crianza Saludables 

La importancia de asesorar a los padres sobre las prácticas de crianza saludables y los efectos en el desarrollo del niño y la niña durante la primera infancia

Texto por Guillermo Méndez Patiño, IMSS Prospera 

Fotografía de IMSS Prospera

 

Iniciemos con la descripción de una de esas escenas peculiares entre padres e hijos que comúnmente puede encontrarse en cualquier sitio: una madre de familia caminando junto a su hijo de aproximadamente 5 años, caminaba no más de 5 pasos delante de ella, ante esto la madre gritó no camines tan rápidoel niño al entender claramente la indicación, disminuyó el paso, nuevamente la madre volvió a gritar Tampoco camines tan despacio , el niño intentando ahora comprender volvió a escuchar “camina normal; ante momentos como este surgen varias interrogantes, ¿Qué es caminar normal? Y

¿Cuál es esa osadía de los padres de tener “hijos normales”?  

Una de las principales preguntas que los padres deben hacerse es saber si los niños y las niñas que están bajo su cuidado están creciendo en condiciones para que tengan un desarrollo saludable y si están favoreciéndolos emocionalmente.

Es importante se logre entender que el éxito en el desarrollo de las y los niños depende en gran medida del vínculo o lazo afectivo que estos generan con los adultos que los cuidan y con su entorno; es aquí donde recae la importancia de apoyar a los adultos en esta labor tan fundamental.  

Generalmente podemos encontrar algunas familias que buscan tener “un niño o niña robot”,  que cumpla todas las expectativas que se ha planteado para él o ella, ejemplos claros: que sea obediente, respetuosa, tranquilo, dedicada al estudio, comprensivo y muchos adjetivos más que describen parte de lo que un niño o una niña regularmente puede o no ser, pero en edades avanzadas y en otro grupo de familias la parte opuesta: niños y niñas no mirados, no vinculadas y carentes de relaciones afectivas cálidas, que pronto se reflejará en bebes y niños o niñas menos felices y poco saludables.

Entendamos que no hay dificultad del comportamiento que un niño o niña genere por sí solo, siempre, forzosamente, influye el contexto en el que se ha venido desarrollando.  

En las últimas décadas el conocimiento científico ha resaltado la importancia de las necesidades que debe cubrir la crianza infantil, reconocida por la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989, como Derechos de la Infancia. Estos derechos asumen que la función familiar en la atención infantil es lograr que el niño o la niña crezca en el seno de la familia, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión.

¿A quién le corresponde la crianza de las niñas y los niños 

El asunto de la crianza debe ser de interés social y de salud pública, para que existan acciones dirigidas a todos los padres, madres y cuidadores primarios, que promuevan una cultura de modificación en los patrones de cuidado y crianza que lo ameriten, respetando su etnia, género y su condición social, indudablemente sin dejar de reconocer a las niñas y niños como sujetos de derecho y que los garantes de los mismos cumplan con sus obligaciones y responsabilidades.  

Ante esto –¿Qué podemos hacer?-,  ¿Qué tipo de padres debemos formar?-, – ¿Quién es un buen padre o una buena madre?–  ¿Qué pueden hacer los padres y las madres para ayudar a su hijo?-, -¿a quién le corresponde asesorarlos?  

Primeramente, comprendamos que todas las niñas y niños si bien comparten características similares, son únicos y cada uno de ellos tendrá su manera muy particular de expresarse e irse formando, para ser felices y sanos, los niños y niñas no precisan padres o madres perfectos, sino adultos que los quieran, los cuiden y sean capaces de cubrir sus necesidades cuando sea necesario, transmitirles amor con calidez y a la vez seguridad por medio de la firmeza. Aceptar que ser padres tiene luces y sombras, pero sentir que el esfuerzo vale la pena; entenderlo, aceptarlo y valorarlo, aún con sus imperfecciones.  

Dejarse asesorar, acercarse a las y los expertos en el tema, conocer lo que la literatura actual ofrece, es de vital importancia para saber en dónde recae la importancia de conocer las prácticas de crianza saludables y así garantizar el entorno adecuado para la crianza de las niñas y los niños.  

En IMSS-PROSPERA trabajamos arduamente para lograr en el componente de asesoría a padres, proveer al adulto responsable del cuidado de un(a) menor de 5 años, de las bases necesarias para ejercer este derecho fundamental de una vida en familia plena y favorecedora del desarrollo. Solamente sumando esfuerzos, concientizando e involucrándonos en las prácticas de crianza actuales, podemos apostar por un cambio en la forma de iniciar a las niñas y niños a la vida adulta.

Conoce más sobre los esfuerzos de IMSS PROSPERA aquí.

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.