La participación de los hombres latinoamericanos en la crianza de sus hijos e hijas: situación actual, problemáticas y recomendaciones

La participación de los hombres latinoamericanos en la crianza de sus hijos e hijas: situación actual, problemáticas y recomendaciones

Por Kristina Vlahovicova, MSc, Promundo
Fotografía: Beto Pêgo | Instituto Promundo

¿Qué es la participación igualitaria en el cuidado y cuáles son sus beneficios?

La participación igualitaria es la dinámica en la cual los hombres y las mujeres conjunta y activamente asumen las tareas y toma de decisiones respecto al cuidado y la crianza de sus hijos e hijas. Cuando, a nivel mundial, los hombres se responsabilicen por el 50% de la carga, esto se considera igualdad de participación. La paternidad activa ayuda a que los niños y las niñas crezcan sanos y sanas, facilita que las mujeres y las niñas alcancen su máximo potencial, promueve una dinámica familiar positiva y produce beneficios duraderos para las familias y comunidades.

¿Qué sucede cuando los padres se involucran en el cuidado y la crianza de sus hijos e hijas?

El involucramiento de los padres conlleva muchos beneficios. El informe producido por Promundo y sus organizaciones colaboradoras IPPF/RHO, CulturaSalud/EME y MenEngage América Latina en el 2017, y titulado Estado de la Paternidad: América Latina y el Caribe, presenta evidencia de las implicaciones positivas que tiene la paternidad activa en el cuidado y crianza de los hijos e hijas. Los beneficios impactan no sólo a los niños o niñas sino también a las mujeres, a los hombres en sí, e incluso a la sociedad.

El involucramiento del padre apoya el desarrollo emocional, social, cognitivo, lingüístico y académico de los niños y niñas debido a que crecen con un modelo positivo de masculinidad, y ejemplos más igualitarios y empoderados de los roles de género, apoyando así la transmisión intergeneracional de la igualdad.

La corresponsabilidad también es buena para la vida laboral de las madres. Las mujeres ganan un 24% menos, en promedio, que los hombres, en gran parte debido a la carga de actividades no remuneradas que recae en ellas como cuidadoras. Al ser corresponsables de los cuidados y las tareas domésticas, los hombres apoyan la participación de las mujeres en la fuerza laboral. Esto contribuye a que las mujeres y las niñas de hoy y de generaciones futuras alcancen su máximo potencial.

La corresponsabilidad también aporta bienestar a los hombres: aquellos padres que se involucran más con la crianza de sus hijos e hijas tienen menos problemas de salud mental y física, reportan mayor felicidad y son más productivos en el trabajo.  La evidencia científica muestra que, de manera similar a las mujeres, en los hombres también se registran cambios hormonales como respuesta al contacto físico con sus crías, demostrando así su similar predisposición para la crianza de los hijos e hijas.

Asimismo, la paternidad activa es clave para avanzar hacia la igualdad de género – un factor importante en la prevención del maltrato infantil y la violencia contra las mujeres.

Pero, aún sabiendo de estos y otros muchos beneficios, queda mucho por hacer. De hecho, en ningún país del mundo se asume una participación verdaderamente igualitaria en el cuidado de los hijos y las hijas. Aunque, hoy en día las mujeres representan más del 40% de la fuerza laboral mundial, según un estudio del Banco Mundial realizado en 20 países, los hombres contribuyen menos del 37% de lo que aportan ellas a las labores domésticas y a la atención de los hijos e hijas.

¿Cómo podemos apoyar una participación igualitaria en nuestra sociedad?

Fomentar la paternidad activa no es fácil, pero es posible. El informe del 2017 Panorama del estado de los padres en el mundo: es hora de actuar (en inglés, State of the World’s Fathers: Time for Action) ofrece un plan de acción detallado de varios pasos, entre otros:

  1. fortalecer planes nacionales y regionales para promover una participación igualitaria y una paternidad activa
  2. crear mejores condiciones laborales para que los padres puedan participar mas activamente, como políticas de licencias de paternidad
  3. diseñar e implementar programas que cuestionen las normas sociales patriarcales y promuevan un diálogo positivo de los hombres en el cuidado y en la crianza
  4. utilizar el análisis de datos sobre la participación de los hombres como padres y cuidadores, generando evidencia de los resultados que estos programas alcanzan

Es importante apoyar el compromiso de los hombres a involucrarse en el cuidado y la crianza de los niños y niñas. Es por el bien de todos y todas.

Promundo es un consorcio de organizaciones cuya misión es promover la igualdad de género y crear un mundo libre de violencia a través del involucramiento de hombres y niños como aliados de mujeres y niñas. Promundo tiene organizaciones miembros en cuatro países, y coordina una campaña global de paternidad activa llamada MenCare, la cual cuenta con el apoyo de decenas de organizaciones colaboradoras en todo el mundo, tales como Cómplices por la Equidad en México, ECPAT en Guatemala, y Puntos de Encuentro o REDMAS en Nicaragua.

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

Habla con tus hijos e hijas…y deja que hablen!

Habla con tus hijos e hijas…y deja que hablen!

Tips para madres y padres de familia para estimular el lenguaje de sus hijos e hijas 

 Texto y fotografía por Diana Leyva, Davidson College
 

Mi investigación actual se enfoca en el rol de la familia en el desarrollo de las habilidades del lenguaje y la lecto-escritura de los niños y niñas latinoamericanos. Después de muchos años de hacer investigación en esta área y de diseñar programas para fomentar el lenguaje y la lectoescritura en los niños y niñas, hay dos consejos que puedo dar a los padres de familia:  

  1.  Habla con tus hijos e hijas.  

  2. Deja que tus hijos e hijas hablen!  

Hablar con los hijos e hijas parece fácil, pero toma tiempo y experiencia, sobre todo cuando son pequeños. Todos hemos tenido la experiencia de preguntarle a un niño o a una niña “¿cómo te fue en la escuela?’ y recibir una respuesta bastante escueta como “bien”, “no sé” o “no me acuerdo”.  

 

Aquí hay tres cosas que puedes hacer para “enganchar” a tu hijo/a en la conversación:  

 

  • Tip # 1: Haz muchas preguntas abiertas

    (“¿Qué hiciste?”, “¿Quién estaba?”, “¿Cómo te sentiste?”)

    y haz menos preguntas cerradas

    ( “¿Te fue bien?”, “¿Te gustó?”)

Mientras que las preguntas abiertas le dan la oportunidad a los niños y a las niñas de pensar y construir su propia respuesta, las preguntas cerradas no brindan mucho espacio a los niños y niñas para desarrollar su pensamiento y su lenguaje porque vienen con la respuesta incluida; todo lo que tiene que hacer el niño o la niña es decir “sí’ o “no”.  

 

  • Tip # 2: Habla sobre algo que le interese a tu hijo o hija  

Esto es quizás lo más difícil de hacer. Como padres, madres y adultos, tenemos un objetivo al conversar con los niños y las niñas, tenemos nuestra agenda sobre lo que queremos hablar. Sin embargo, el niño o la niña va a hablar más y va a estar mucho más motivado o motivada a conversar si habla de algo que le interesa. Por eso es bueno escuchar al niño o niña y hacer preguntas a partir de los temas que él o ella propone, en vez de imponer los temas que al adulto le interesan.  

 

  • Tip #3: Habla sobre cosas que sucedieron en el pasado

(“¿Qué hiciste el fin de semana pasado con tu abuela?” “¿Qué hicimos el verano pasado?”)

y sobre cosas que sucederán en el futuro

(“¿Qué quieres hacer para tu fiesta de cumpleaños el próximo año?” “¿Qué puedes hacer la próxima vez si tu hermano toma tu juguete favorito?”).

Estas son las conversaciones que más ayudan a los niños y niñas a desarrollar sus capacidades de pensamiento y de lenguaje.  Cuando los niños y las niñas hablan sobre cosas que no están presentes (cosas que ya pasaron o aquellas que no han pasado), usan un razonamiento más avanzado y un lenguaje más abstracto. De hecho, las investigaciones sugieren que los niños y niñas que hablan más con sus madres y padres sobre eventos pasados o futuros les va mejor en la escuela, porque tienen un vocabulario y comprensión de lectura más avanzados.   

 

Diana Leyva, Ph.D., es catedrática en Psicología del Desarrollo en Davidson College. Su investigación se enfoca en el desarrollo del lenguaje, habilidades numéricas, de escritura y socioemocionales en poblaciones minoritarias en Estados Unidos y Latinoamérica. Su correo es dileyva@davidson.edu.

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.