La importancia de la consulta del Control de la Niña y el Niño Sano

La importancia de la consulta del Control de la Niña y el Niño Sano

Por la Dra. Karla Mendiola Ramírez, Reumatóloga Pediatra

En este espacio, donde hablaremos sobre el Desarrollo Infantil Temprano, encontrarás información y consejos de salud, prácticas de crianza y acciones para fomentar el máximo potencial de desarrollo de tu hija o hijo; para que crezca fuerte, sano y sea no solo feliz, sino una persona que cumpla todos sus sueños.

Ser madre o padre es un reto y toda una aventura, pero con el apoyo de personas cercanas y de profesionales de la salud y el desarrollo, podemos emprender en el aprendizaje de cómo amar a alguien, más que a nosotros mismos. Recuerda algo importante: “alguien sigue tus pasos y tu ejemplo”.

Algunas personas podrán darte consejos sobre qué es lo mejor para el cuidado a tu hija o hijo, es importante escucharlas, sin embargo, también es importante consultar a tu Médico Familiar y la Enfermera Especialista en Medicina de Familia, quienes te orientarán sobre estos temas.

La consulta del control del de la niña y el niño sano es una atención médica proporcionada por tu Médico Familiar y la Enfermera Especialista en Medicina de Familia.

¿Por qué es importante la consulta del control de la niña y el niño sano?

Su objetivo principal es la vigilancia del crecimiento, neurodesarrollo y nutrición para evaluar y realizar detecciones oportunas sobre enfermedades que pueden poner en riesgo la vida de tu bebé, además de detectar posibles alteraciones en su neurodesarrollo que puedan impedir que tu hija o hijo desarrolle al máximo su potencial intelectual.

¿En qué consiste la consulta del control de la niña y el niño sano?

Esta consulta se otorga a partir de los 7 días de vida de tu bebé, y a los 28 días de vida, son dos consultas prioritarias. Posteriormente, se te citará de manera regular para evaluar los aspectos de salud de hija e hijo como son: la alimentación con lactancia materna, detección de enfermedades metabólicas congénitas mediante el tamiz neonatal ampliado (que es una prueba de tomar unas gotitas de sangre del talón de tu bebé que nos permite identificar y dar tratamiento a enfermedades que ponen en riesgo su vida o pueden ocasionar discapacidad), detección oportuna de atresia de vías biliares (consiste en comparar las evacuaciones de tu bebé con una carta colorimétrica visual la cual puedes consultar en tu cartilla nacional de salud; esto nos permite evitar una enfermedad grave que afecta a su hígado), detección de defectos congénitos al nacimiento, introducción a la ablactación (que es cuando das lactancia materna complementaria y comienzas a dar alimentos sólidos o papillas) y nutrición, y prevención de muerte súbita de cuna. Muchas de las enfermedades que aquejan a nuestros niños y niñas se pueden prevenir con la administración de vacunas, con una buena salud bucal y adecuada nutrición, una evaluación de la función visual y auditiva, ejercicios de estimulación oportuna, al igual que la prevención de accidentes, prevención de anemia, prevención de infecciones respiratorias agudas y enfermedades diarréicas y desparasitación intestinal.

También, durante el control del niño y niña sanos, vigilaremos el neurodesarrollo, mediante la Prueba de Evaluación del Desarrollo (EDI), la cual nos permite de manera oportuna detectar rezago o riesgo de retraso en el desarrollo de tu hija o hijo. Esta prueba se aplica en 14 grupos de edad que van desde el mes de vida hasta un día antes de cumplir los 5 años de edad.
Con el resultado de la Prueba EDI podemos identificar lo siguiente:

  • Desarrollo normal: tu hija o hijo realiza todas las actividades motoras gruesas, motoras finas, lenguaje, sociabilización y cognitivas. Continuaremos evaluándolo/a y te daremos orientación sobre los ejercicios de estimulación oportuna y prácticas de crianza.
  • Rezago en el desarrollo: aquí a tu hija o hijo, le falta alcanzar algunos logros del desarrollo y/o puede tener algún dato de alarma o alerta. No solo te daremos la consejería de estimulación oportuna y prácticas de crianza. Será valorado de manera integral por nuestros pediatras, para poder apoyarle a alcanzar su desarrollo normal.
  • Riesgo de retraso en el desarrollo: algo está pasando con el desarrollo de tu hija o hijo, que no realiza las actividades para su edad. Tendrá que ser evaluado de manera prioritaria por nuestros pediatras y juntos realizar una intervención de evaluación neurológica, estimulación oportuna, rehabilitación y continuar con las prácticas de crianza. Esto nos va a permitir que tu hija o hijo mejore paulatinamente y alcance su máximo potencial.

Recuerda: la salud de tu hija o hijo es nuestra prioridad. Acude a tu Unidad de Medicina Familiar a la consulta del control de la niña y el niño sano. Queremos niñas y niños felices capaces de conquistar el mundo con su máximo desarrollo.

Busca tu Unidad de Medicina Familiar más cercana para realizar tu cita del control de la niña y el niño sano en la Guía para el Cuidado de la Salud.

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

Acciones para eliminar la violencia en la disciplina familiar y favorecer relaciones positivas

Acciones para eliminar la violencia en la disciplina familiar y favorecer relaciones positivas

Por Mónica Gutiérrez Dorantes, Licenciada en Pedagogía y Maestra en Sensibilización Educativa

La violencia y el castigo aún son formas de disciplina familiar cotidianas; sin embargo, se ha demostrado que las experiencias de castigo físico o psicológico afectan de manera permanente el desarrollo de niños y niñas.

En México, La Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (2014) establece el derecho a una vida libre de violencia así como a la protección de su salud y de su seguridad social. Es derecho de las niñas y los niños el que se preserve su vida, su supervivencia y su desarrollo. Por ello, tienen derecho a disfrutar de una vida plena y con condiciones que garanticen su dignidad y su desarrollo integral
Sin embargo, el maltrato y la violencia son una realidad que viven actualmente 1,000 millones de niños de entre 1 y 14 años de edad. Esto significa que 6 de cada 10 niños en México han experimentado al menos una forma de castigo físico o psicológico por miembros de su hogar según los informes de La Encuesta Nacional de Niños, Niñas y Mujeres en México (ENIM 2015).

En la ENIM 2015, se observa que en los hogares se emplean una combinación de prácticas disciplinarias que pueden ser agresiones psicológicas (53%), castigos físicos (43%) y prácticas de disciplina no violenta (31%). Dejando claro que, la recurrencia del uso de métodos disciplinarios violentos no quiere decir que los padres, madres o cuidadores no utilicen otras prácticas de disciplina que no comprometan el desarrollo de niños y niñas, tales como recibir explicaciones o la retirada temporal de algunos privilegios como medidas de disciplina no violenta.

La violencia contra los niños y las niñas tiene consecuencias que repercuten en otros ciclos de su vida e incluso puede heredarse de generación en generación. El Centro para el Desarrollo del Niño de La Universidad de Harvard tiene diversas investigaciones que demuestran que la exposición a la violencia, al abuso y el estrés tóxico en la primera infancia altera de manera significativa  altera de manera significativa el desarrollo cerebral, afectando la salud, el aprendizaje y el comportamiento del niño o la niña.
El informe Eliminar la Violencia Contra los Niños y Niñas: Seis Estrategias para la Acción, revela que las iniciativas de los Estados miembros de la Naciones Unidas están fuertemente vinculadas a acciones legales, políticas, económicas y de servicio para la protección de la infancia. Por lo que existe una gran variedad de recursos humanos, fiscales, de comunicación, colaboración y apoyo, que de manera coordinada pueden ser eficaces al intervenir en la prevención, atención y eliminación de la violencia contra la niñez.

En julio del 2016, se formó en Nueva York La Alianza Global para Poner Fin a la Violencia contra Niñas, Niños y Adolescentes, a la cual se unió México junto con Suecia, Tanzania e Indonesia para atender uno de los puntos trascendentes de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030. Su primera iniciativa fue crear un Plan de Acción Nacional para prevenir y atender la violencia de acuerdo con el diagnóstico INSPIRE, encargado de medir la dimensión actual de la violencia contra la niñez.

El programa INSPIRE ofrece acciones debidamente articuladas para involucrar a todos los sectores de la sociedad y orientan acerca del procedimiento para establecer entornos sanos que beneficien a los niños, niñas y adolescentes. Sus acciones son:

  1. La aplicación y vigilancia del cumplimiento de las leyes
  2. Producir cambios en las normas sociales y valores que movilicen el bienestar social, la salud y la educación
  3. Actuar en zonas críticas para asegurar entornos seguros y libres de violencia
  4. Ofrecer apoyos a los padres, las madres y los cuidadores a través de visitas domiciliarias, grupos comunitarios y programas integrales que fomenten nuevas estrategias disciplinares y relaciones familiares positivas
  5. Crear asociaciones de ahorro y crédito para favorecer el fortalecimiento económico y del ingreso
  6. Brindar servicios de respuesta y apoyo para detectar, intervenir, asesorar y acoger las necesidades que las consecuencias de violencia generen
  7. Orientar los esfuerzos educativos para brindar a los niños un entorno seguro y propicio para la formación de aptitudes sociales y para la vida

Estamos en el camino para transformar la realidad de violencia que hoy viven muchos niños, niñas y adolescentes gracias a que contamos con una gran cantidad de estudios, estrategias y experiencias en iniciativas sociales.

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

¿Qué consecuencias genera la violencia en los niños y las niñas?

¿Qué consecuencias genera la violencia en los niños y las niñas?

Por Ana María Moreno, Maestra en Psicología y consultora en UNICEF

¿Cómo es que las primeras experiencias que vivimos influyen en nuestra vida adulta? ¿qué sucede si nuestros primeros años de vida están marcados por eventos violentos?

Los efectos de la violencia en la primera infancia

Durante la primera infancia los seres humanos se encuentran en la etapa más importante para su desarrollo, en este momento “[…] se producen numerosas transformaciones en las facultades físicas, mentales, cognitivas y socioafectivas de niños y niñas. Esas transformaciones dejan una impronta en la adquisición de competencias y capacidades, así como en las formas de relacionarse, comunicar, aprender y jugar.” (UNESCO, 2007, p. 119).

Desde el nacimiento cada experiencia cuenta: los cuidados que se reciben, el ambiente, los juegos, la correspondencia a las muestras de afecto, las canciones, las conversaciones, el contacto con la naturaleza y con la cultura, son elementos que van a conformar la plataforma de las habilidades emocionales, sociales y cognitivas de niños y niñas en su vida adulta.

Se trata de una etapa de intenso crecimiento en la que se torna especialmente importante para el bienestar de los niños y niñas establecer relaciones afectivas seguras y receptivas con los adultos cercanos “Ninguna persona puede sobrevivir sin los cuidados de otra.” (Barudy y Dantagnan, 2009, pp. 25), así como tener acceso a oportunidades positivas que garanticen su supervivencia y satisfacción completa a sus necesidades de alimentación, higiene, descanso, afecto, interacción social y aprendizaje. “Los primeros años de la vida son un periodo de desarrollo excepcional del cerebro que sienta las bases del aprendizaje ulterior. […] En esos años, los niños que reciben un apoyo afectivo desarrollan su sensación de seguridad personal y física y estrechan sus lazos con sus familias y comunidades.” (UNESCO, 2007, p. 121).

De la misma manera en que los estímulos adecuados pueden contribuir al bienestar infantil brindando seguridad y espacio suficiente para desarrollarse y madurar, cuando un niño o niña vive situaciones violentas o de abandono los daños son profundos, dejan secuelas [Symbol]a corto, mediano y largo plazo[Symbol]. “El desarrollo de niña y niños pequeños es especialmente sensible a los efectos negativos de una mala alimentación, de la negligencia en los cuidados, de la falta de atención de los padres, madres y/o cuidadores y de los malos tratos.” (Ibíd.).

Las experiencias tempranas que producen miedo y ansiedad generan diversas respuestas bioquímicas en el cuerpo. Por ejemplo, ante el miedo el cerebro activa una alerta que acelera el ritmo cardiaco y produce un aumento de hormonas como el cortisol, la cual, cuando se produce en exceso o prolongadamente afecta directamente estructuras del cerebro como la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal; estas áreas se relacionan con funciones esenciales para el ser humano como la planeación, memoria, atención, control de impulsos y el uso de información para la toma decisiones. Si las necesidades fundamentales de los niños y niñas no son satisfechas, y por el contrario se les expone a gritos, golpes, humillaciones, abusos o situaciones de riesgo, las consecuencias dañinas pueden perdurar durante toda la infancia y trascender a la edad adulta.

Cuando los niños y niñas son víctimas de violencia en su vida cotidiana, surgen respuestas fisiológicas que provocan un estado de alerta permanente en el sistema de defensa del niño causándole estrés tóxico. “Los niños expuestos a la violencia familiar (ya sea que hayan sufrido abusos físicos ellos mismos o que hayan sido testigos de la violencia doméstica) muestran una mayor activación de la amígdala frente a rostros enfurecidos, pero no frente a rostros tristes. Esto constituye una respuesta hipervigilante a la amenaza social.” (Oates. Karmiloff y Johnson, 2012, p.52) Esas experiencias se consolidan como memorias de aprendizaje temprano ante el miedo, dejando huellas persistentes que causan déficits en la capacidad de diferenciar entre amenazas reales y situaciones neutrales; provocan desórdenes de ansiedad e impactan en los procesos de aprendizaje y la capacidad para interactuar con otras personas. Los niños y niñas que enfrentan circunstancias adversas desde los primeros años de vida sufriendo maltrato o como testigos de actos violentos son más proclives a adoptar comportamientos peligrosos para ellos y para las personas con quienes conviven:

Diversos estudios indican que la exposición al maltrato y a otras formas de violencia durante la infancia está asociada a factores y comportamientos de riesgo en la edad adulta. Este tipo de comportamientos abarca: victimización con violencia y perpetración de actos violentos, depresión, tabaquismo, obesidad, comportamiento sexual de alto riesgo, embarazo no deseado, y consumo de alcohol y de estupefacientes. (OMS, 2009, p. 13)

El maltrato y la violencia en todas su formas son una realidad en el contexto de la primera infancia, “las niñas y niños muy pequeños no son capaces de denunciar la violencia por sí mismos, por lo cual son los más expuestos a padecer lesiones graves o daños neurológicos, o incluso a perecer” (Ibíd. p. 56); el reto es ofrecer a los niños y niñas entornos libres de violencia, garantizar el pleno ejercicio de sus derechos en cada uno de los espacios en los que se desenvuelven (hogar, centro de desarrollo infantil, comunidad) brindándoles entornos armónicos que les inviten a explorar, conocer y desarrollarse plenamente con la presencia de adultos confiables y aplicando las medidas necesarias para reducir los factores de riesgo que los rodean.

La igualdad de oportunidades y las estrategias de prevención de la violencia son esfuerzos necesarios para otorgar los

Háblame por mi nombre, no “bebé”, “mi amor” ni “cosita”

Háblame por mi nombre, no “bebé”, “mi amor” ni “cosita”

Por el Dr. Antonio Rizzoli, jefe de la Unidad de Investigación en Neurodesarrollo del Hospital Infantil de México Federico Gómez

¿Cuánto tiempo invirtieron juntos pensando el nombre ideal de su hijo o hija?

Todas las posibles combinaciones, el significado… y acabarle llamando “mi amor”.
Los niños y las niñas desde su nacimiento tienen derecho a la identidad, que incluye contar con un nombre y los apellidos que les correspondan. Seguramente registraste a tu hijo o hija y ya cuentas con un acta de nacimiento, por lo que piensas que has garantizado su derecho a la identidad. Dando esto por seguro, y dada su corta edad, como muestra de amor en vez de usar su nombre, le dices: “mi vida, mi amor, bebe, cosita…”

Seguramente conoces a una persona adulta, que cuando se presenta, dice su nombre en diminutivo, y que no le gusta que le llamen por su nombre completo porque siente que le están regañando o hablando fuerte. A pesar de tener un nombre, esa persona no está ejerciendo completamente el derecho a su identidad, porque no lo acepta como algo intrínseco y que le represente.

¿Por qué usamos diminutivos para los nombres?
Esta idea puede tener su origen en los primeros años de vida, cuando los adultos se refieren inicialmente a los bebés con diminutivos, sobrenombres o apodos, pensando que esto es un “acto de amor”, o que “por ser bebés hay que hablarles chiqueado”, o bien que “no entienden su nombre, así que da igual”. Pasa el tiempo, y cuando son más grandes los adultos al enojarse con ellos les llaman con tono firme y golpeado, algunas veces por primera vez por su nombre completo. Si esto pasa de forma repetida, dará como consecuencia que cuando crezca y escuche su nombre completo lo asocie con regaño y no le guste.

¿Cómo podemos ayudar a los niños y las niñas a ejercer su derecho a la identidad?
Para lograr que los niños y las niñas ejerzan su derecho a la identidad de forma completa, además de pensar bien cómo quieres llamarle, registrarle para contar con un acta de nacimiento, complétalo al referirte a él o a ella desde el vientre y, en especial, desde recién nacido por su nombre.

Recuerda que el afecto no solo se expresa con las palabras, sino también en la forma en cómo las dices.

Dejen un comentario. Para saber más sobre el Dr. Rizzoli, está su Facebook: Dr. Antonio Rizzoli; y twitter: @tonorizzoli

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

La pobreza: ¿cómo afecta los primeros años de vida de los niños y las niñas? 

La pobreza: ¿cómo afecta los primeros años de vida de los niños y las niñas? 

Por Casilda Suárez Hesketh, Maestra en DIT y consultora de UNICEF

Más del 95% del desarrollo del cerebro ocurre en los primeros seis años de vida, comenzando desde la etapa prenatal

Eso no significa que no seguimos aprendiendo en etapas posteriores, ya que cerebro va cambiando a lo largo de nuestras vidas, pero lo que sí significa es que las experiencias que tenemos en los primeros años, afectarán nuestras respuestas durante toda nuestra trayectoria de vida. Por lo tanto, esta primera etapa de vida es una ventana de oportunidad, en la cual somos particularmente susceptibles a la estimulación y al aprendizaje, pero también es cuando somos más vulnerables ante situaciones de pobreza, estrés y/o violencia. Si hay una etapa donde podemos alterar la trayectoria de desarrollo de los niños y las niñas por medio de programas o intervenciones, es en estos primeros años.

Cincuenta años de investigación han mostrado que los niños y niñas cuyos cuidadores primarios tienen ingresos y un nivel educativo bajo, suelen llegar a la escuela con desventajas: su desarrollo, especialmente en el área de lenguaje, el cual es más bajo que aquellos niños y niñas que vienen de familias con mayor ingreso y nivel educativo.

La pobreza suele asociarse con impactos negativos a nivel cerebral. Investigadores muestran una relación directa entre el ingreso familiar y la estructura del cerebro desde la infancia, donde niños y niñas que crecen en familias de bajos ingresos tienen un volumen cerebral menor que aquellos niños que no crecen en un entorno de pobreza.

A pesar de toda la investigación al respecto, todavía no tenemos claras todas las razones de porqué existe una brecha tan significativa entre niños y niñas cuyas familias viven en situación de pobreza a aquellos que no, aunque hay varias investigaciones que dan algunas explicaciones al fenómeno. Las primeras investigaciones en el desarrollo infantil señalaban que aquellos niños y niñas que crecen en situación de pobreza suelen tener menos oportunidades de estimulación temprana.

Ya sabemos que es un tema multifactorial: los niños y las niñas que crecen en situación de pobreza se enfrentan a múltiples obstáculos: el estrés crónico y el caos en el hogar, la menor posibilidad de tener una alimentación nutritiva una temprana edad, la exposición a agentes tóxicos en el medio ambiente y la exposición prolongada a la violencia. Esta oleada de estresores genera reacciones hormonales que son tóxicas para el desarrollo del cerebro, llevando a una alteración en la actividad neuronal con consecuencias negativas para la cognición, las emociones y la conducta.

La situación de los cuidadores primarios en el contexto de pobreza no ayuda, ya que ellos también tienen que lidiar con condiciones estresantes como falta de oportunidad económica, bajo nivel educativo, desempleo, encarcelamiento y condiciones de vivienda adversas.

Es importante estudiar cómo es que la pobreza afecta el desarrollo de niños y niñas. Sabemos por ejemplo que, aquellas familias que viven en situación de pobreza pero que tienen una situación de vivienda estable enfrentan una menor cantidad de factores de riesgo tales como el estrés asociado a la falta de recursos económicos y mayor apoyo social que aquellas familias que no tienen esta condición. Los estresores mencionados anteriormente pueden poner en riesgo el cuidado sensible y cálido de los padres o cuidadores hacia sus hijos e hijas. Se ha visto que el cuidado poco sensible genera más reacciones de estrés en los niños y niñas, provocando cambios en el desarrollo del cerebro, así perpetuando el ciclo negativo de la pobreza a las siguientes generaciones.

El hecho de conocer qué factores relacionados con la pobreza afectan el desarrollo de niños y niñas ayudarán a promover practicas que permitan contrarrestar esos efectos negativos. Por ejemplo, si aquellas familias que viven en condiciones de pobreza cuentan con practicas de crianza positivas, esto será un factor que promoverá el desarrollo socioemocional de las niñas y los niños. Contamos con estudios que demuestran que una buena crianza está asociada con efectos positivos en los hijos e hijas, por ejemplo: mejores relaciones con sus pares y menos problemas de conducta. Por lo tanto, la calidad de crianza resulta ser un factor protector clave para la salud mental de los niños y las niñas que enfrentan múltiples factores de riesgo. También se encuentra una asociación entre la calidad de la relación cuidador primario-hijo o hija y las relaciones entre pares a nivel escolar. Sin embargo, aunque la calidad de crianza es importante para el desarrollo socioemocional, tiene sus límites en casos de pobreza extrema, donde se necesitaría trabajar en fortalecer los factores protectores dentro de la familia, al igual que en la reducción de riesgos relacionados a la pobreza.

Las personas no nacemos ni crecemos con las mismas oportunidades. Sin embargo, podemos luchar por tener más oportunidades de igualdad en la vida. La etapa prenatal y durante los primeros años de vida, es la mejor oportunidad en todo el ciclo de vida para prevenir los efectos negativos de la desigualdad.

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

La lactancia materna en México

La lactancia materna en México

La lactancia materna en México

En el marco del 5to. Foro Nacional de Lactancia Materna, llevado a cabo en agosto de 2017 como parte de La Semana Mundial de la Lactancia Materna,  se busca llevar a todos el mensaje: El bien común comienza con la lactancia materna. 

La importancia de la lactancia materna 

En la Encuesta Nacional de Niñas, Niños y Mujeres (ENIM 2015), se informa que el peso de la o el bebé además de ser un indicador de buena salud y estado nutricional, muestra las posibilidades de supervivencia de niñas y niños. Cuando las niñas y niños  tienen acceso a la provisión suficiente de nutrientes, están preparados para combatir las enfermedades y alcanzar su potencial de crecimiento. Sin embargo la desnutrición crónica es más prevaleciente en niñas y niños de entre 12 y 23 meses que en otros grupos de edad, debido a que muchos dejan de ser amamantados y están expuestos a la contaminación del agua, de los alimentos y del ambiente. 

La leche materna es el alimento ideal para la o el recién nacido y los lactantes, porque aporta  todos los nutrientes necesarios para el desarrollo y contiene anticuerpos que le brindan protección contra infecciones y enfermedades. La leche materna es gratuita, accesible y segura. Siempre tiene la temperatura correcta y no requiere preparación alguna, evitando de manera ecológica, la generación de desechos como recipientes o envolturas que contaminan el medio ambiente. 

La OMS y UNICEF recomiendan iniciar el amamantamiento durante la primera hora de vida y practicar la lactancia exclusiva durante los seis primeros meses, evitando otras bebidas, alimentos e incluso el agua. 

Los beneficios de la lactancia materna son inmediatos y futuros en la salud de la madre y la o el bebé. Su práctica favorece el vínculo afectivo entre ellas y ellos y brinda posibilidades de ahorro en la economía familiar. Primero, porque las niñas y niños alimentados con leche materna de forma exclusiva, en los primeros dos años de edad, son más sanos; lo que reduce gastos en servicios de salud y hospitalización. Segundo, porque se reducen gastos en biberones, esterilizadores y formulas artificiales, así lo explica la Estrategia Nacional de Lactancia Materna (ENLM). 

La lactancia materna es una decisión importante de salud y bienestar, que a pesar de sus beneficios, sigue sin ser una realidad para todas y todos los recién nacidos y lactantes de nuestro país, porque según los datos de la ENIM 2015, muchas madres en México no amamantan tempranamente, no amamantan de manera exclusiva durante los seis meses recomendados o dejan de amamantar antes de tiempo.  

En México una de las principales causas por las que no se cumple con el periodo de lactancia es el retorno al trabajo.

El porcentaje de mujeres trabajadoras que practican la lactancia materna exclusiva es menor (10.8%) en comparación con las que no trabajan (15.6%). Muchas mujeres que vuelven al trabajo después de dar a luz, se enfrentan a barreras y exigencias laborales que les dificulta continuar amamantando a sus bebés. Pero deben saber que existen Políticas Nacionales y Legislativas que definen la formar de realizar y apoyar la lactancia materna, tanto fuera como dentro de las empresas, ya que es un derecho tanto para madres como para hijos e hijas y se les protege con una licencia de maternidad y de lactancia. 

Así mismo IMSS y UNICEF han desarrollado una guía práctica que orienta a Empresas e Instituciones medianas y grandes para apoyar la lactancia materna en el lugar de trabajo. Los beneficios que se generan de promover la cultura de la lactancia en el contexto laboral son muchos, ya que se reducen los índices de ausentismo, permisos por consulta médica, los costos en atención a la salud, la rotación o pérdida de personal por nacimiento. Se elevan los índices de rendimiento, de satisfacción laboral, así como el sentido de pertenencia y fidelidad de las trabajadoras. La reputación e imagen pública de la empresa se eleva, creándose un diferenciador positivo en el mercado laboral. Por lo tanto, invertir en crear un entorno de apoyo para  las empleadas que amamantan, se recupera al 3 por 1 en cada peso invertido. Con ello se pretende  contribuir en la protección de los derechos y la salud de la mujer y la niñez mexicana, así como fortalecer las acciones y competencias necesarias para promover y apoyar la lactancia materna, que representa una intervención con evidencia científica de mejoría en la salud y nutrición infantil. 

 “La lactancia materna no es sólo de la mujer, sino es una responsabilidad social colectiva. Todas y todos tenemos un papel que desempeñar.” 

– Dra. Gerry Eijkemans, representante de la OPS/OMS en México

 

 Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

La importancia de la educación preescolar en contextos indígenas en México: Retos y esperanzas

La importancia de la educación preescolar en contextos indígenas en México: Retos y esperanzas

Por Aldo Anzures Tapia, Universidad de Pensilvania

¿Qué tanto sabes acerca de las lenguas indígenas de tu país?

En México existen 68 lenguas indígenas y más de 360 variantes de éstas. Sin embargo, aunque nos cueste trabajo creerlo, fue hasta la década de 1990 cuando se reconoció oficialmente la existencia de estas lenguas en la Constitución Mexicana, y no fue sino hasta el 2001 que surgieron políticas para impartir la educación formal desde una perspectiva intercultural y bilingüe. A pesar de la buena voluntad de estas políticas, la mayoría han permanecido principalmente en el nivel de educación preparatoria, teniendo poco impacto en los niveles de secundaria, primaria y preescolar. Como consecuencia de esto, todavía es escasa la investigación que considera la relación entre la educación bilingüe y su adecuación pedagógica en los preescolares en contextos indígenas 1.

¿Por qué son importantes los preescolares en contextos indígenas?

La educación preescolar indígena es un espacio en donde lenguas, familias, culturas e identidades conviven de maneras complejas 2. En estos espacios, padres y madres de familia, docentes, y el gobierno, negocian objetivos educativos oficiales y componentes lingüísticos y culturales propios de las comunidades 3, y en ocasiones, se puede ver como en estas negociaciones los modelos oficiales no empatan con el lenguaje y las prácticas culturales de los estudiantes y/o familias indígenas. Por ejemplo, hay familias que no quieren que se le enseñe su lengua a sus hijos o hijas, ya que socialmente no ha sido valorada y ellos han sido discriminados por hablarla. De esta manera, muchas familias no quieren que sus hijos e hijas sufran este tipo de desvalorización y discriminación y prefieren que en los preescolares no se enseñe su lengua materna.

Aunque ya se reconoce la existencia de las lenguas indígenas en el país, y sabemos que la educación preescolar y la familia son espacios y momentos para que las lenguas se revitalicen, esto no está pasando. ¿Porqué?

La familia y la educación preescolar son espacios para hablar y promover las lenguas indígenas 4. Sin embargo, cuando uno escucha y vive estos ejemplos de discriminación es importante preguntarse:

¿Que está pasando en los preescolares indígenas y con sus familias para que no estén promoviendo una educación intercultural y bilingüe?

Cuando los modelos de educación intercultural bilingüe no son exitosos en la educación preescolar:

  • ¿es acaso por una cuestión de recursos monetarios, mobiliario o falta de personal?
  • ¿es por falta de conocimiento por parte de los padres de familia?
  • ¿es por falta de conocimiento por parte de los docentes?
  • ¿será que la currícula escolar está desapegada de las prácticas comunitarias y por lo tanto de las practicas lingüísticas?

No hay respuesta única. Cada una de estas preguntas es compleja y multifactorial.

El dilema de la educación preescolar en contextos indígenas en México

En la Península de Yucatán, existen pueblos en donde el 71% de la población vive debajo de la línea de la pobreza, y el 24% vive en extrema pobreza, situando a los niños y niñas en posiciones frágiles en distintas dimensiones sociales, educativas y sanitarias 5. Tristemente, esta situación refleja la tendencia histórica de las condiciones de exclusión y pobreza de las comunidades indígenas de México y América Latina. La introducción de la educación formal dedicada a la primera infancia en comunidades indígenas es uno de los esfuerzos gubernamentales para revertir esta tendencia, pero inadvertidamente ha llevado a un desplazamiento lingüístico voraz en muchas de las comunidades indígenas 6.

¿Quién es responsable de la revitalización de las lenguas indígenas?

Aunque las lenguas indígenas se han introducido a la educación formal, se están sacrificando elementos culturales y lingüísticos al mismo tiempo. Así, el problema de la revitalización de las lenguas indígenas no solo obedece a tener políticas públicas en papel, sino depende de que las comunidades, las madres y los padres de familia y la sociedad en general, estén convencidos que las lenguas indígenas son vehículos de amor, afecto, relaciones sociales, prácticas agrícolas y por su puesto códigos intelectuales que se deben de promover e impulsar con los actores más jóvenes de nuestra sociedad.

¿Cuáles son los logros hasta ahora?

  1. En México, ya tenemos educación inicial y preescolar en casi todas las comunidades indígenas del país a través de distintos programas, como CONAFE.
  2. Existen instituciones que respaldan el trabajo con las lenguas indígenas (p.e., INALI)
  3. Existe una incipiente, pero progresiva, investigación sobre lo que pasa en nuestro país respecto a las intersecciones entre la educación preescolar y los contextos indígenas.

Ahora tenemos mayor conocimiento sobre qué podemos hacer para revitalizar las lenguas minorizadas.

El cambio comienza desde casa

Si eres padre o madre de familia y hablas una lengua indígena, siéntete orgulloso de ella y sé un agente de cambio al promoverla con los niños o niñas que te rodean. Entre más pronto las promovamos y nos sintamos orgullosos de ellas, estaremos combatiendo su olvido, pérdida y discriminación. Nuestras lenguas viajan con muchas historias, chistes y amores. Es una ventaja que los niños y niñas puedan ser bilingües por sus contextos familiares y que aprovechen estas oportunidades únicas.

 

Biografía

Aldo Anzures Tapia es maestro en Desarrollo en Educación Internacional por parte de la Universidad de Columbia, y candidato a doctor en Lingüística Educativa por parte de la Universidad de Pensilvania. Su investigación se enfoca en los caminos que siguen las políticas lingüísticas en México conforme se implementan,

¿Qué es el programa de Educación Inicial de CONAFE?

¿Qué es el programa de Educación Inicial de CONAFE?

¿Qué es el Programa de Educación Inicial del CONAFE?

El Programa de Educación Inicial (PEI) es un espacio para recuperar las prácticas de crianza, reflexionar sobre ellas y analizar sobre cómo éstas inciden en la infancia y así tomar decisiones informadas, promoviendo todas aquellas prácticas que favorecen el desarrollo infantil, e identificando y reflexionando sobre aquellas que ponen en riesgo el interés superior del niño.

¿Cuál es el propósito del Programa de Educación Inicial del CONAFE?

El propósito del PEI se centra en enriquecer las prácticas de crianza de las familias y favorecer el desarrollo integral de las niñas y los niños brindando orientación a mujeres embarazadas, madres, padres y personas que participan en el cuidado y en la crianza de las niñas y los niños menores de 4 años de edad, impulsando también la participación comunitaria en su beneficio.

¿Dónde se ubican los servicios de Educación Inicial?

  • En 31 entidades del país, excepto la Ciudad de México
  • En comunidades rurales e indígenas ubicadas en localidades menores de 2,500 habitantes y que registran alto o muy alto grado de marginación y/o rezago educativo y social 1.

¿Cómo se trabaja en el Programa de Educación Inicial?

  • Con grupos de familias con niños y niñas menores de cuatro años de edad
  • Mediante sesiones dirigidas a padres, madres, embarazadas, cuidadores y para promover la participación de los hombres en la crianza de los niños y las niñas
  • Con el acompañamiento de un Promotor Educativo durante el desarrollo de las sesiones, quien es un voluntario de la localidad, y hablante de la misma lengua cuando en la localidad se habla alguna lengua indígena
  • Las sesiones tienen una duración de dos horas y se realizan en espacios de la comunidad
  • Las sesiones se distribuyen y organizan de acuerdo a las características e intereses de todos los participantes que conforman el grupo
  • Las sesiones se realizan durante un ciclo operativo de 9 meses, de octubre a junio

¿Cuál es la estructura educativa del Programa de Educación Inicial?

Para implementar el PEI se cuenta con una estructura educativa voluntaria compuesta por las siguientes figuras:

  • Promotor Educativo
  • Supervisor de Módulo
  • Coordinador de Zona
  • Coordinador Académico Regional de Educación Inicial
  • Coordinador Académico Estatal de Educación Inicial

¿Cómo es su Modelo Educativo?

  • Comunitario
  • No escolarizado
  • Centrado en la equidad
  • Inter-generacional e incluyente
  • Crea un espacio social con calidad
  • Relevante que crea comunidades de aprendizaje
  • Pertinente e intercultural

El Modelo de Educación Inicial del CONAFE ha sido evaluado en varias ocasiones y por diversas instituciones, con la finalidad de valorar su impacto, eficacia, viabilidad y la pertinencia de su metodología de trabajo. Los resultados de estas investigaciones, han permitido la revisión y actualización continua del PEI por más de 20 años en operación.

Si estás a cargo de la crianza de bebés o niños pequeños, si te interesa el tema de la Primera Infancia, te invitamos a conocer más del Programa de Educación Inicial del CONAFE.

  • Si vives en alguna localidad rural del país; eres papá, mamá, estás embarazada o eres cuidador de niñas y niños de cero a tres años once meses; y te interesa reflexionar sobre su crianza, te invitamos a que participes en las sesiones del Programa de Educación Inicial del CONAFE. Identifícanos o pregunta en la Delegación Estatal del Conafe.
  • Si quieres saber más sobre cómo son las niñas y los niños, desde antes de su nacimiento, cómo crecen y cómo aprenden, consulta la página Conafecto.com donde también encontrarás actividades para realizar con tus pequeños como la elaboración de juguetes o la lectura de cuentos; canciones y arrullos o podrás consultar opiniones de expertos sobre diversos temas relacionados con la Primera Infancia.

La Revista Conafecto es otra opción que permitirá tener a tu disposición información útil en la difícil pero gratificante tarea de la crianza. Consúltala ya!

  1.  De acuerdo con la información del CONAPO y el CONEVAL

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

La participación de los hombres latinoamericanos en la crianza de sus hijos e hijas: situación actual, problemáticas y recomendaciones

La participación de los hombres latinoamericanos en la crianza de sus hijos e hijas: situación actual, problemáticas y recomendaciones

Por Kristina Vlahovicova, MSc, Promundo
Fotografía: Beto Pêgo | Instituto Promundo

¿Qué es la participación igualitaria en el cuidado y cuáles son sus beneficios?

La participación igualitaria es la dinámica en la cual los hombres y las mujeres conjunta y activamente asumen las tareas y toma de decisiones respecto al cuidado y la crianza de sus hijos e hijas. Cuando, a nivel mundial, los hombres se responsabilicen por el 50% de la carga, esto se considera igualdad de participación. La paternidad activa ayuda a que los niños y las niñas crezcan sanos y sanas, facilita que las mujeres y las niñas alcancen su máximo potencial, promueve una dinámica familiar positiva y produce beneficios duraderos para las familias y comunidades.

¿Qué sucede cuando los padres se involucran en el cuidado y la crianza de sus hijos e hijas?

El involucramiento de los padres conlleva muchos beneficios. El informe producido por Promundo y sus organizaciones colaboradoras IPPF/RHO, CulturaSalud/EME y MenEngage América Latina en el 2017, y titulado Estado de la Paternidad: América Latina y el Caribe, presenta evidencia de las implicaciones positivas que tiene la paternidad activa en el cuidado y crianza de los hijos e hijas. Los beneficios impactan no sólo a los niños o niñas sino también a las mujeres, a los hombres en sí, e incluso a la sociedad.

El involucramiento del padre apoya el desarrollo emocional, social, cognitivo, lingüístico y académico de los niños y niñas debido a que crecen con un modelo positivo de masculinidad, y ejemplos más igualitarios y empoderados de los roles de género, apoyando así la transmisión intergeneracional de la igualdad.

La corresponsabilidad también es buena para la vida laboral de las madres. Las mujeres ganan un 24% menos, en promedio, que los hombres, en gran parte debido a la carga de actividades no remuneradas que recae en ellas como cuidadoras. Al ser corresponsables de los cuidados y las tareas domésticas, los hombres apoyan la participación de las mujeres en la fuerza laboral. Esto contribuye a que las mujeres y las niñas de hoy y de generaciones futuras alcancen su máximo potencial.

La corresponsabilidad también aporta bienestar a los hombres: aquellos padres que se involucran más con la crianza de sus hijos e hijas tienen menos problemas de salud mental y física, reportan mayor felicidad y son más productivos en el trabajo.  La evidencia científica muestra que, de manera similar a las mujeres, en los hombres también se registran cambios hormonales como respuesta al contacto físico con sus crías, demostrando así su similar predisposición para la crianza de los hijos e hijas.

Asimismo, la paternidad activa es clave para avanzar hacia la igualdad de género – un factor importante en la prevención del maltrato infantil y la violencia contra las mujeres.

Pero, aún sabiendo de estos y otros muchos beneficios, queda mucho por hacer. De hecho, en ningún país del mundo se asume una participación verdaderamente igualitaria en el cuidado de los hijos y las hijas. Aunque, hoy en día las mujeres representan más del 40% de la fuerza laboral mundial, según un estudio del Banco Mundial realizado en 20 países, los hombres contribuyen menos del 37% de lo que aportan ellas a las labores domésticas y a la atención de los hijos e hijas.

¿Cómo podemos apoyar una participación igualitaria en nuestra sociedad?

Fomentar la paternidad activa no es fácil, pero es posible. El informe del 2017 Panorama del estado de los padres en el mundo: es hora de actuar (en inglés, State of the World’s Fathers: Time for Action) ofrece un plan de acción detallado de varios pasos, entre otros:

  1. fortalecer planes nacionales y regionales para promover una participación igualitaria y una paternidad activa
  2. crear mejores condiciones laborales para que los padres puedan participar mas activamente, como políticas de licencias de paternidad
  3. diseñar e implementar programas que cuestionen las normas sociales patriarcales y promuevan un diálogo positivo de los hombres en el cuidado y en la crianza
  4. utilizar el análisis de datos sobre la participación de los hombres como padres y cuidadores, generando evidencia de los resultados que estos programas alcanzan

Es importante apoyar el compromiso de los hombres a involucrarse en el cuidado y la crianza de los niños y niñas. Es por el bien de todos y todas.

Promundo es un consorcio de organizaciones cuya misión es promover la igualdad de género y crear un mundo libre de violencia a través del involucramiento de hombres y niños como aliados de mujeres y niñas. Promundo tiene organizaciones miembros en cuatro países, y coordina una campaña global de paternidad activa llamada MenCare, la cual cuenta con el apoyo de decenas de organizaciones colaboradoras en todo el mundo, tales como Cómplices por la Equidad en México, ECPAT en Guatemala, y Puntos de Encuentro o REDMAS en Nicaragua.

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

Las primeras experiencias cuentan: programas exitosos de DIT en Estados Unidos

Las primeras experiencias cuentan: programas exitosos de DIT en Estados Unidos

Una mamá participando en el Video Interaction Project con la facilitadora Jenny Arevalo.

Texto por Adriana Weisleder, PhD, Profesora en el Departamento de Pediatría de la Universidad de Nueva York 
Imagen cortesía de Video Interaction Project/Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York/Niños de Bellevue/Arnes Hill Productions 

¿Cómo podemos fortalecer el Desarrollo Infantil Temprano a través de los sistemas de salud?

Las primeras experiencias cuentan 

Los primeros cinco años de vida son de vital importancia para el desarrollo del cerebro y para la adquisición de capacidades cognitivas, de lenguaje, y socio-emocionales que sientan la base para el aprendizaje posterior. Durante este período de desarrollo, los sistemas neuronales maduran como respuesta al ambiente que experimentan los niños y las niñas. Por lo tanto, las experiencias a las cuales se está expuesto en la infancia temprana, tienen profundos efectos en el funcionamiento de los sistemas neurocognitivos e importantes consecuencias para la educación y la salud a lo largo de la vida. 

¿Cómo podemos fomentar el desarrollo positivo en los niños y las niñas? 

Las interacciones positivas entre madres y padres, hijos e hijas, como leer historias juntos, jugar juegos de imaginación, o simplemente hablar o cantar con ellos y ellas, son fundamentales para promover un desarrollo positivo. Estas interacciones no solo estimulan el desarrollo cognitivo, sino que además refuerzan el vínculo afectivo, lo cual es una base fundamental para el desarrollo socio-emocional.  

¿Cómo podemos ayudar a las madres y los padres a desarrollar prácticas positivas?  

En Estados Unidos, una idea relativamente nueva que se ha desarrollado, consiste en aprovechar espacios como las visitas de los niños o niñas al médico para promover interacciones positivas Existen dos programas exitosos que se han puesto en marcha con familias latinas: 

  1. El primer programa de este tipo se llama Reach Out and Read y empezó en Estados Unidos a principios de los años 90. Utilizan el espacio de las visitas médicas para repartir libros infantiles y promover los cuentos y la lectura con los niños y niñas. Durante la visita al pediatra, éste habla con las madres y los padres de familia sobre los beneficios de leer con sus hijos o hijas, brinda consejos sobre cómo leerles y les regala un libro infantil de su elección. Estudios científicos han demostrado que las familias que participan en el programa Reach Out and Read leen más con sus hijos y disfrutan más de la lectura que las familias que no participan. Más aún, los niños y las niñas de las familias que participan en el programa tienen un vocabulario más amplio que aquellos que no participan.  
  2. Existe un programa similar al anterior llamado Video Interaction Project (VIP) o Proyecto de Interacción por Video, donde las familias que acuden a su cita pediátrica además visitan a un facilitador, quien graba un video mientras la mamá y/o el papá juega con su hijo o hija durante cinco minutos. Al terminar, el facilitador y los padres ven el video juntos y hablan sobre sus momentos positivos para así reforzar estas interacciones. En particular, el facilitador destaca fortalezas en las interacciones, como por ejemplo cuando la mamá o el papá sigue la dirección de su hijo o hija en el juego, cuando la mamá o e papá continúa con un diálogo cuando el niño o la niña dice algo, o cuando el papá o mamá inventa una historia con los juguetes. Luego, el facilitador habla con los padres sobre lo que más les gustó del video y sobre cómo integrar este tipo de interacciones en su rutina diaria. Al final de la sesión, la familia se lleva a casa el juguete y el video, para poder compartirlo con el resto de la familia. Investigaciones científicas han demostrado que los padres que participan en el proyecto VIP hablan, juegan, y leen más con sus hijos e hijas, además de que los niños y niñas tienen un desarrollo más avanzado y menos problemas de comportamiento. VIP también resulta eficaz para reducir el estrés y los síntomas de depresión en las madres y para disminuir el castigo físico como práctica de disciplina. 

 

Tanto Reach Out and Read como VIP se basan en un sistema de salud existente como son las visitas regulares pediátricas y resultan ser un buen modelo para promover el desarrollo infantil temprano.  ¿Porqué? 

  1. Las visitas médicas son frecuentes durante la primera infancia debido al horario de vacunas y otros chequeos recomendados. Por lo tanto, estas visitas ofrecen una buena oportunidad para alcanzar a las familias durante este importante periodo y así impulsar la lectura temprana y promover interacciones positivas. 
  2. Los pediatras representan una fuente de información de confianza para la mayoría de padres y madres. Al desarrollarse sobre esta relación de confianza, estos programas tienen mayor efectividad.
  3. Al utilizar el sistema de salud existente, estos programas logran alcanzar a gran parte de la población de forma relativamente económica, y así avanzar el desarrollo de las destrezas y capacidades de todos los niños niñas desde la primera infancia. 

Consejos de VIP para promover el desarrollo infantil temprano:  

  1. A tu hijo o hija le encanta tu voz. Platica con él o ella mientras haces tus quehaceres. Canta canciones a la hora del baño o antes de dormir.  ¡A los niños y las niñas les encanta la repetición así que puedes cantar la misma canción a todas horas sin aburrirlos!
  2. Cuando vas de compras al mercado, estimula el