La importancia en la actualidad de las Prácticas de Crianza Saludables 

La importancia en la actualidad de las Prácticas de Crianza Saludables 

La importancia de asesorar a los padres sobre las prácticas de crianza saludables y los efectos en el desarrollo del niño y la niña durante la primera infancia

Texto por Guillermo Méndez Patiño, IMSS Prospera 

Fotografía de IMSS Prospera

 

Iniciemos con la descripción de una de esas escenas peculiares entre padres e hijos que comúnmente puede encontrarse en cualquier sitio: una madre de familia caminando junto a su hijo de aproximadamente 5 años, caminaba no más de 5 pasos delante de ella, ante esto la madre gritó no camines tan rápidoel niño al entender claramente la indicación, disminuyó el paso, nuevamente la madre volvió a gritar Tampoco camines tan despacio , el niño intentando ahora comprender volvió a escuchar “camina normal; ante momentos como este surgen varias interrogantes, ¿Qué es caminar normal? Y

¿Cuál es esa osadía de los padres de tener “hijos normales”?  

Una de las principales preguntas que los padres deben hacerse es saber si los niños y las niñas que están bajo su cuidado están creciendo en condiciones para que tengan un desarrollo saludable y si están favoreciéndolos emocionalmente.

Es importante se logre entender que el éxito en el desarrollo de las y los niños depende en gran medida del vínculo o lazo afectivo que estos generan con los adultos que los cuidan y con su entorno; es aquí donde recae la importancia de apoyar a los adultos en esta labor tan fundamental.  

Generalmente podemos encontrar algunas familias que buscan tener “un niño o niña robot”,  que cumpla todas las expectativas que se ha planteado para él o ella, ejemplos claros: que sea obediente, respetuosa, tranquilo, dedicada al estudio, comprensivo y muchos adjetivos más que describen parte de lo que un niño o una niña regularmente puede o no ser, pero en edades avanzadas y en otro grupo de familias la parte opuesta: niños y niñas no mirados, no vinculadas y carentes de relaciones afectivas cálidas, que pronto se reflejará en bebes y niños o niñas menos felices y poco saludables.

Entendamos que no hay dificultad del comportamiento que un niño o niña genere por sí solo, siempre, forzosamente, influye el contexto en el que se ha venido desarrollando.  

En las últimas décadas el conocimiento científico ha resaltado la importancia de las necesidades que debe cubrir la crianza infantil, reconocida por la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989, como Derechos de la Infancia. Estos derechos asumen que la función familiar en la atención infantil es lograr que el niño o la niña crezca en el seno de la familia, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión.

¿A quién le corresponde la crianza de las niñas y los niños 

El asunto de la crianza debe ser de interés social y de salud pública, para que existan acciones dirigidas a todos los padres, madres y cuidadores primarios, que promuevan una cultura de modificación en los patrones de cuidado y crianza que lo ameriten, respetando su etnia, género y su condición social, indudablemente sin dejar de reconocer a las niñas y niños como sujetos de derecho y que los garantes de los mismos cumplan con sus obligaciones y responsabilidades.  

Ante esto –¿Qué podemos hacer?-,  ¿Qué tipo de padres debemos formar?-, – ¿Quién es un buen padre o una buena madre?–  ¿Qué pueden hacer los padres y las madres para ayudar a su hijo?-, -¿a quién le corresponde asesorarlos?  

Primeramente, comprendamos que todas las niñas y niños si bien comparten características similares, son únicos y cada uno de ellos tendrá su manera muy particular de expresarse e irse formando, para ser felices y sanos, los niños y niñas no precisan padres o madres perfectos, sino adultos que los quieran, los cuiden y sean capaces de cubrir sus necesidades cuando sea necesario, transmitirles amor con calidez y a la vez seguridad por medio de la firmeza. Aceptar que ser padres tiene luces y sombras, pero sentir que el esfuerzo vale la pena; entenderlo, aceptarlo y valorarlo, aún con sus imperfecciones.  

Dejarse asesorar, acercarse a las y los expertos en el tema, conocer lo que la literatura actual ofrece, es de vital importancia para saber en dónde recae la importancia de conocer las prácticas de crianza saludables y así garantizar el entorno adecuado para la crianza de las niñas y los niños.  

En IMSS-PROSPERA trabajamos arduamente para lograr en el componente de asesoría a padres, proveer al adulto responsable del cuidado de un(a) menor de 5 años, de las bases necesarias para ejercer este derecho fundamental de una vida en familia plena y favorecedora del desarrollo. Solamente sumando esfuerzos, concientizando e involucrándonos en las prácticas de crianza actuales, podemos apostar por un cambio en la forma de iniciar a las niñas y niños a la vida adulta.

Conoce más sobre los esfuerzos de IMSS PROSPERA aquí.

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.