Acciones para eliminar la violencia en la disciplina familiar y favorecer relaciones positivas

Acciones para eliminar la violencia en la disciplina familiar y favorecer relaciones positivas

Por Mónica Gutiérrez Dorantes, Licenciada en Pedagogía y Maestra en Sensibilización Educativa

La violencia y el castigo aún son formas de disciplina familiar cotidianas; sin embargo, se ha demostrado que las experiencias de castigo físico o psicológico afectan de manera permanente el desarrollo de niños y niñas.

En México, La Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (2014) establece el derecho a una vida libre de violencia así como a la protección de su salud y de su seguridad social. Es derecho de las niñas y los niños el que se preserve su vida, su supervivencia y su desarrollo. Por ello, tienen derecho a disfrutar de una vida plena y con condiciones que garanticen su dignidad y su desarrollo integral
Sin embargo, el maltrato y la violencia son una realidad que viven actualmente 1,000 millones de niños de entre 1 y 14 años de edad. Esto significa que 6 de cada 10 niños en México han experimentado al menos una forma de castigo físico o psicológico por miembros de su hogar según los informes de La Encuesta Nacional de Niños, Niñas y Mujeres en México (ENIM 2015).

En la ENIM 2015, se observa que en los hogares se emplean una combinación de prácticas disciplinarias que pueden ser agresiones psicológicas (53%), castigos físicos (43%) y prácticas de disciplina no violenta (31%). Dejando claro que, la recurrencia del uso de métodos disciplinarios violentos no quiere decir que los padres, madres o cuidadores no utilicen otras prácticas de disciplina que no comprometan el desarrollo de niños y niñas, tales como recibir explicaciones o la retirada temporal de algunos privilegios como medidas de disciplina no violenta.

La violencia contra los niños y las niñas tiene consecuencias que repercuten en otros ciclos de su vida e incluso puede heredarse de generación en generación. El Centro para el Desarrollo del Niño de La Universidad de Harvard tiene diversas investigaciones que demuestran que la exposición a la violencia, al abuso y el estrés tóxico en la primera infancia altera de manera significativa  altera de manera significativa el desarrollo cerebral, afectando la salud, el aprendizaje y el comportamiento del niño o la niña.
El informe Eliminar la Violencia Contra los Niños y Niñas: Seis Estrategias para la Acción, revela que las iniciativas de los Estados miembros de la Naciones Unidas están fuertemente vinculadas a acciones legales, políticas, económicas y de servicio para la protección de la infancia. Por lo que existe una gran variedad de recursos humanos, fiscales, de comunicación, colaboración y apoyo, que de manera coordinada pueden ser eficaces al intervenir en la prevención, atención y eliminación de la violencia contra la niñez.

En julio del 2016, se formó en Nueva York La Alianza Global para Poner Fin a la Violencia contra Niñas, Niños y Adolescentes, a la cual se unió México junto con Suecia, Tanzania e Indonesia para atender uno de los puntos trascendentes de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030. Su primera iniciativa fue crear un Plan de Acción Nacional para prevenir y atender la violencia de acuerdo con el diagnóstico INSPIRE, encargado de medir la dimensión actual de la violencia contra la niñez.

El programa INSPIRE ofrece acciones debidamente articuladas para involucrar a todos los sectores de la sociedad y orientan acerca del procedimiento para establecer entornos sanos que beneficien a los niños, niñas y adolescentes. Sus acciones son:

  1. La aplicación y vigilancia del cumplimiento de las leyes
  2. Producir cambios en las normas sociales y valores que movilicen el bienestar social, la salud y la educación
  3. Actuar en zonas críticas para asegurar entornos seguros y libres de violencia
  4. Ofrecer apoyos a los padres, las madres y los cuidadores a través de visitas domiciliarias, grupos comunitarios y programas integrales que fomenten nuevas estrategias disciplinares y relaciones familiares positivas
  5. Crear asociaciones de ahorro y crédito para favorecer el fortalecimiento económico y del ingreso
  6. Brindar servicios de respuesta y apoyo para detectar, intervenir, asesorar y acoger las necesidades que las consecuencias de violencia generen
  7. Orientar los esfuerzos educativos para brindar a los niños un entorno seguro y propicio para la formación de aptitudes sociales y para la vida

Estamos en el camino para transformar la realidad de violencia que hoy viven muchos niños, niñas y adolescentes gracias a que contamos con una gran cantidad de estudios, estrategias y experiencias en iniciativas sociales.

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

¿Qué consecuencias genera la violencia en los niños y las niñas?

¿Qué consecuencias genera la violencia en los niños y las niñas?

Por Ana María Moreno, Maestra en Psicología y consultora en UNICEF

¿Cómo es que las primeras experiencias que vivimos influyen en nuestra vida adulta? ¿qué sucede si nuestros primeros años de vida están marcados por eventos violentos?

Los efectos de la violencia en la primera infancia

Durante la primera infancia los seres humanos se encuentran en la etapa más importante para su desarrollo, en este momento “[…] se producen numerosas transformaciones en las facultades físicas, mentales, cognitivas y socioafectivas de niños y niñas. Esas transformaciones dejan una impronta en la adquisición de competencias y capacidades, así como en las formas de relacionarse, comunicar, aprender y jugar.” (UNESCO, 2007, p. 119).

Desde el nacimiento cada experiencia cuenta: los cuidados que se reciben, el ambiente, los juegos, la correspondencia a las muestras de afecto, las canciones, las conversaciones, el contacto con la naturaleza y con la cultura, son elementos que van a conformar la plataforma de las habilidades emocionales, sociales y cognitivas de niños y niñas en su vida adulta.

Se trata de una etapa de intenso crecimiento en la que se torna especialmente importante para el bienestar de los niños y niñas establecer relaciones afectivas seguras y receptivas con los adultos cercanos “Ninguna persona puede sobrevivir sin los cuidados de otra.” (Barudy y Dantagnan, 2009, pp. 25), así como tener acceso a oportunidades positivas que garanticen su supervivencia y satisfacción completa a sus necesidades de alimentación, higiene, descanso, afecto, interacción social y aprendizaje. “Los primeros años de la vida son un periodo de desarrollo excepcional del cerebro que sienta las bases del aprendizaje ulterior. […] En esos años, los niños que reciben un apoyo afectivo desarrollan su sensación de seguridad personal y física y estrechan sus lazos con sus familias y comunidades.” (UNESCO, 2007, p. 121).

De la misma manera en que los estímulos adecuados pueden contribuir al bienestar infantil brindando seguridad y espacio suficiente para desarrollarse y madurar, cuando un niño o niña vive situaciones violentas o de abandono los daños son profundos, dejan secuelas [Symbol]a corto, mediano y largo plazo[Symbol]. “El desarrollo de niña y niños pequeños es especialmente sensible a los efectos negativos de una mala alimentación, de la negligencia en los cuidados, de la falta de atención de los padres, madres y/o cuidadores y de los malos tratos.” (Ibíd.).

Las experiencias tempranas que producen miedo y ansiedad generan diversas respuestas bioquímicas en el cuerpo. Por ejemplo, ante el miedo el cerebro activa una alerta que acelera el ritmo cardiaco y produce un aumento de hormonas como el cortisol, la cual, cuando se produce en exceso o prolongadamente afecta directamente estructuras del cerebro como la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal; estas áreas se relacionan con funciones esenciales para el ser humano como la planeación, memoria, atención, control de impulsos y el uso de información para la toma decisiones. Si las necesidades fundamentales de los niños y niñas no son satisfechas, y por el contrario se les expone a gritos, golpes, humillaciones, abusos o situaciones de riesgo, las consecuencias dañinas pueden perdurar durante toda la infancia y trascender a la edad adulta.

Cuando los niños y niñas son víctimas de violencia en su vida cotidiana, surgen respuestas fisiológicas que provocan un estado de alerta permanente en el sistema de defensa del niño causándole estrés tóxico. “Los niños expuestos a la violencia familiar (ya sea que hayan sufrido abusos físicos ellos mismos o que hayan sido testigos de la violencia doméstica) muestran una mayor activación de la amígdala frente a rostros enfurecidos, pero no frente a rostros tristes. Esto constituye una respuesta hipervigilante a la amenaza social.” (Oates. Karmiloff y Johnson, 2012, p.52) Esas experiencias se consolidan como memorias de aprendizaje temprano ante el miedo, dejando huellas persistentes que causan déficits en la capacidad de diferenciar entre amenazas reales y situaciones neutrales; provocan desórdenes de ansiedad e impactan en los procesos de aprendizaje y la capacidad para interactuar con otras personas. Los niños y niñas que enfrentan circunstancias adversas desde los primeros años de vida sufriendo maltrato o como testigos de actos violentos son más proclives a adoptar comportamientos peligrosos para ellos y para las personas con quienes conviven:

Diversos estudios indican que la exposición al maltrato y a otras formas de violencia durante la infancia está asociada a factores y comportamientos de riesgo en la edad adulta. Este tipo de comportamientos abarca: victimización con violencia y perpetración de actos violentos, depresión, tabaquismo, obesidad, comportamiento sexual de alto riesgo, embarazo no deseado, y consumo de alcohol y de estupefacientes. (OMS, 2009, p. 13)

El maltrato y la violencia en todas su formas son una realidad en el contexto de la primera infancia, “las niñas y niños muy pequeños no son capaces de denunciar la violencia por sí mismos, por lo cual son los más expuestos a padecer lesiones graves o daños neurológicos, o incluso a perecer” (Ibíd. p. 56); el reto es ofrecer a los niños y niñas entornos libres de violencia, garantizar el pleno ejercicio de sus derechos en cada uno de los espacios en los que se desenvuelven (hogar, centro de desarrollo infantil, comunidad) brindándoles entornos armónicos que les inviten a explorar, conocer y desarrollarse plenamente con la presencia de adultos confiables y aplicando las medidas necesarias para reducir los factores de riesgo que los rodean.

La igualdad de oportunidades y las estrategias de prevención de la violencia son esfuerzos necesarios para otorgar los

¿Qué es el programa de Educación Inicial de CONAFE?

¿Qué es el programa de Educación Inicial de CONAFE?

¿Qué es el Programa de Educación Inicial del CONAFE?

El Programa de Educación Inicial (PEI) es un espacio para recuperar las prácticas de crianza, reflexionar sobre ellas y analizar sobre cómo éstas inciden en la infancia y así tomar decisiones informadas, promoviendo todas aquellas prácticas que favorecen el desarrollo infantil, e identificando y reflexionando sobre aquellas que ponen en riesgo el interés superior del niño.

¿Cuál es el propósito del Programa de Educación Inicial del CONAFE?

El propósito del PEI se centra en enriquecer las prácticas de crianza de las familias y favorecer el desarrollo integral de las niñas y los niños brindando orientación a mujeres embarazadas, madres, padres y personas que participan en el cuidado y en la crianza de las niñas y los niños menores de 4 años de edad, impulsando también la participación comunitaria en su beneficio.

¿Dónde se ubican los servicios de Educación Inicial?

  • En 31 entidades del país, excepto la Ciudad de México
  • En comunidades rurales e indígenas ubicadas en localidades menores de 2,500 habitantes y que registran alto o muy alto grado de marginación y/o rezago educativo y social 1.

¿Cómo se trabaja en el Programa de Educación Inicial?

  • Con grupos de familias con niños y niñas menores de cuatro años de edad
  • Mediante sesiones dirigidas a padres, madres, embarazadas, cuidadores y para promover la participación de los hombres en la crianza de los niños y las niñas
  • Con el acompañamiento de un Promotor Educativo durante el desarrollo de las sesiones, quien es un voluntario de la localidad, y hablante de la misma lengua cuando en la localidad se habla alguna lengua indígena
  • Las sesiones tienen una duración de dos horas y se realizan en espacios de la comunidad
  • Las sesiones se distribuyen y organizan de acuerdo a las características e intereses de todos los participantes que conforman el grupo
  • Las sesiones se realizan durante un ciclo operativo de 9 meses, de octubre a junio

¿Cuál es la estructura educativa del Programa de Educación Inicial?

Para implementar el PEI se cuenta con una estructura educativa voluntaria compuesta por las siguientes figuras:

  • Promotor Educativo
  • Supervisor de Módulo
  • Coordinador de Zona
  • Coordinador Académico Regional de Educación Inicial
  • Coordinador Académico Estatal de Educación Inicial

¿Cómo es su Modelo Educativo?

  • Comunitario
  • No escolarizado
  • Centrado en la equidad
  • Inter-generacional e incluyente
  • Crea un espacio social con calidad
  • Relevante que crea comunidades de aprendizaje
  • Pertinente e intercultural

El Modelo de Educación Inicial del CONAFE ha sido evaluado en varias ocasiones y por diversas instituciones, con la finalidad de valorar su impacto, eficacia, viabilidad y la pertinencia de su metodología de trabajo. Los resultados de estas investigaciones, han permitido la revisión y actualización continua del PEI por más de 20 años en operación.

Si estás a cargo de la crianza de bebés o niños pequeños, si te interesa el tema de la Primera Infancia, te invitamos a conocer más del Programa de Educación Inicial del CONAFE.

  • Si vives en alguna localidad rural del país; eres papá, mamá, estás embarazada o eres cuidador de niñas y niños de cero a tres años once meses; y te interesa reflexionar sobre su crianza, te invitamos a que participes en las sesiones del Programa de Educación Inicial del CONAFE. Identifícanos o pregunta en la Delegación Estatal del Conafe.
  • Si quieres saber más sobre cómo son las niñas y los niños, desde antes de su nacimiento, cómo crecen y cómo aprenden, consulta la página Conafecto.com donde también encontrarás actividades para realizar con tus pequeños como la elaboración de juguetes o la lectura de cuentos; canciones y arrullos o podrás consultar opiniones de expertos sobre diversos temas relacionados con la Primera Infancia.

La Revista Conafecto es otra opción que permitirá tener a tu disposición información útil en la difícil pero gratificante tarea de la crianza. Consúltala ya!

  1.  De acuerdo con la información del CONAPO y el CONEVAL

 

Las opiniones, análisis y recomendaciones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

Las primeras experiencias cuentan: programas exitosos de DIT en Estados Unidos

Las primeras experiencias cuentan: programas exitosos de DIT en Estados Unidos

Una mamá participando en el Video Interaction Project con la facilitadora Jenny Arevalo.

Texto por Adriana Weisleder, PhD, Profesora en el Departamento de Pediatría de la Universidad de Nueva York 
Imagen cortesía de Video Interaction Project/Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York/Niños de Bellevue/Arnes Hill Productions 

¿Cómo podemos fortalecer el Desarrollo Infantil Temprano a través de los sistemas de salud?

Las primeras experiencias cuentan 

Los primeros cinco años de vida son de vital importancia para el desarrollo del cerebro y para la adquisición de capacidades cognitivas, de lenguaje, y socio-emocionales que sientan la base para el aprendizaje posterior. Durante este período de desarrollo, los sistemas neuronales maduran como respuesta al ambiente que experimentan los niños y las niñas. Por lo tanto, las experiencias a las cuales se está expuesto en la infancia temprana, tienen profundos efectos en el funcionamiento de los sistemas neurocognitivos e importantes consecuencias para la educación y la salud a lo largo de la vida. 

¿Cómo podemos fomentar el desarrollo positivo en los niños y las niñas? 

Las interacciones positivas entre madres y padres, hijos e hijas, como leer historias juntos, jugar juegos de imaginación, o simplemente hablar o cantar con ellos y ellas, son fundamentales para promover un desarrollo positivo. Estas interacciones no solo estimulan el desarrollo cognitivo, sino que además refuerzan el vínculo afectivo, lo cual es una base fundamental para el desarrollo socio-emocional.  

¿Cómo podemos ayudar a las madres y los padres a desarrollar prácticas positivas?  

En Estados Unidos, una idea relativamente nueva que se ha desarrollado, consiste en aprovechar espacios como las visitas de los niños o niñas al médico para promover interacciones positivas Existen dos programas exitosos que se han puesto en marcha con familias latinas: 

  1. El primer programa de este tipo se llama Reach Out and Read y empezó en Estados Unidos a principios de los años 90. Utilizan el espacio de las visitas médicas para repartir libros infantiles y promover los cuentos y la lectura con los niños y niñas. Durante la visita al pediatra, éste habla con las madres y los padres de familia sobre los beneficios de leer con sus hijos o hijas, brinda consejos sobre cómo leerles y les regala un libro infantil de su elección. Estudios científicos han demostrado que las familias que participan en el programa Reach Out and Read leen más con sus hijos y disfrutan más de la lectura que las familias que no participan. Más aún, los niños y las niñas de las familias que participan en el programa tienen un vocabulario más amplio que aquellos que no participan.  
  2. Existe un programa similar al anterior llamado Video Interaction Project (VIP) o Proyecto de Interacción por Video, donde las familias que acuden a su cita pediátrica además visitan a un facilitador, quien graba un video mientras la mamá y/o el papá juega con su hijo o hija durante cinco minutos. Al terminar, el facilitador y los padres ven el video juntos y hablan sobre sus momentos positivos para así reforzar estas interacciones. En particular, el facilitador destaca fortalezas en las interacciones, como por ejemplo cuando la mamá o el papá sigue la dirección de su hijo o hija en el juego, cuando la mamá o e papá continúa con un diálogo cuando el niño o la niña dice algo, o cuando el papá o mamá inventa una historia con los juguetes. Luego, el facilitador habla con los padres sobre lo que más les gustó del video y sobre cómo integrar este tipo de interacciones en su rutina diaria. Al final de la sesión, la familia se lleva a casa el juguete y el video, para poder compartirlo con el resto de la familia. Investigaciones científicas han demostrado que los padres que participan en el proyecto VIP hablan, juegan, y leen más con sus hijos e hijas, además de que los niños y niñas tienen un desarrollo más avanzado y menos problemas de comportamiento. VIP también resulta eficaz para reducir el estrés y los síntomas de depresión en las madres y para disminuir el castigo físico como práctica de disciplina. 

 

Tanto Reach Out and Read como VIP se basan en un sistema de salud existente como son las visitas regulares pediátricas y resultan ser un buen modelo para promover el desarrollo infantil temprano.  ¿Porqué? 

  1. Las visitas médicas son frecuentes durante la primera infancia debido al horario de vacunas y otros chequeos recomendados. Por lo tanto, estas visitas ofrecen una buena oportunidad para alcanzar a las familias durante este importante periodo y así impulsar la lectura temprana y promover interacciones positivas. 
  2. Los pediatras representan una fuente de información de confianza para la mayoría de padres y madres. Al desarrollarse sobre esta relación de confianza, estos programas tienen mayor efectividad.
  3. Al utilizar el sistema de salud existente, estos programas logran alcanzar a gran parte de la población de forma relativamente económica, y así avanzar el desarrollo de las destrezas y capacidades de todos los niños niñas desde la primera infancia. 

Consejos de VIP para promover el desarrollo infantil temprano:  

  1. A tu hijo o hija le encanta tu voz. Platica con él o ella mientras haces tus quehaceres. Canta canciones a la hora del baño o antes de dormir.  ¡A los niños y las niñas les encanta la repetición así que puedes cantar la misma canción a todas horas sin aburrirlos!
  2. Cuando vas de compras al mercado, estimula el

Estado Mundial de la Infancia 2013: Niñas y niños con discapacidad

Estado Mundial de la Infancia 2013: Niñas y niños con discapacidad

¿Existe algún niño que no sueñe con que le tengan en cuenta, o que no aspire a que se reconozcan sus cualidades?

No. Todos los niños y las niñas tienen esperanzas y sueños, incluso aquellos con discapacidad. Y todos merecen una oportunidad para hacer realidad sus sueños. La presente edición del Estado Mundial de la Infancia incluye aportes de jóvenes y de progenitores que demuestran que, cuando se les brinda la oportunidad, los niños y las niñas con discapacidad son perfectamente capaces de superar los obstáculos que atentan contra su inclusión, asumir en igualdad de condiciones el lugar que les corresponde en la sociedad y enriquecer la vida de sus comunidades. Sin embargo, un número sumamente alto de niños y niñas con discapacidad sencillamente no tienen la oportunidad de participar. Con demasiada frecuencia, estos niños se cuentan entre los últimos en beneficiarse de los recursos y los servicios, especialmente cuando son escasos. Y a menudo son objeto de lástima o, lo que es peor, de discriminación y abuso. Las privaciones que padecen los niños, las niñas y los adolescentes discapacitados constituyen una violación de sus derechos y del principio de equidad, que se relacionan estrechamente con la dignidad y los derechos de toda la infancia, incluyendo a los miembros más vulnerables y marginados de la sociedad. Como se explica en este informe, la inclusión en la sociedad de los niños y niñas con discapacidad es posible, pero exige, ante todo, un cambio de percepción; esto es, reconocer que tienen los mismos derechos que los demás niños y niñas; que pueden ser agentes de cambio y no simples beneficiarios de obras de caridad; y que sus opiniones deben escucharse y tomarse en cuenta a la hora de formular nuestros programas y políticas.

Consulta aquí el reporte completo del Estado Mundial de la Infancia 2013: Niños y niñas con discapacidad